El Consell ha dado luz verde a una declaración institucional con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebra este domingo 22 de marzo, en la que manifiesta con “carácter solemne y unánime” que este recurso es “un derecho humano esencial y un bien público irrenunciable” y reclama que su gestión se rija por “principios de sostenibilidad, equidad y justicia territorial” y por decisiones “basadas estrictamente en criterios técnicos y científicos que garanticen la protección de las personas y la prosperidad de nuestro territorio”.
La iniciativa, presentada por el portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, en la rueda de prensa posterior al pleno, subraya que la Comunitat Valenciana se enfrenta a “una realidad climática marcada por sequías prolongadas e inundaciones extremas”.
En este escenario, el Consell remarca que la seguridad hídrica “no es únicamente un objetivo de planificación”, sino “un deber moral con nuestras familias, con nuestros municipios, con nuestros agricultores y con las generaciones futuras”.
El Gobierno valenciano recuerda que “durante décadas, esta tierra ha construido un modelo ejemplar de gestión del agua, basado en la eficiencia, la innovación, el consenso y la responsabilidad. Somos líderes en reutilización y combinamos soluciones basadas en la naturaleza con infraestructuras hidráulicas allí donde resulten necesarias para salvaguardar vidas, proteger ciudades y pueblos y fortalecer el tejido económico y social de la Comunitat”.
En consecuencia, el Consell reitera que la Comunitat “defiende un reparto justo del recurso, una gestión eficiente basada en datos y un modelo integral que utilice todas las herramientas disponibles: los trasvases como vertebradores solidarios, la reutilización como seña de identidad y la desalación cuando sea necesaria como apoyo”.
Un modelo respaldado por inversiones
Según destaca el Ejecutivo autonómico, este modelo “se sustenta en hechos y en inversiones reales”. En este sentido, pone de relieve que en los dos últimos años se han destinado “más de 95 millones de euros” a reforzar defensas frente a avenidas, proteger a la población, garantizar el suministro y modernizar el sistema hídrico.
Asimismo, valora las actuaciones ya programadas, entre ellas la modernización de la Acequia Real del Júcar y del embalse de Buseo, nuevos encauzamientos urbanos, intervenciones en l'Horta, la Ribera y el Camp de Túria, la protección de la Vega Baja, las nuevas infraestructuras de abastecimiento para los municipios del interior de Castellón o el postrasvase Júcar-Vinalopó. Todo ello permitirá que el “compromiso inversor” supere los 140 millones de euros “en los próximos ejercicios”.
Además, el Consell anticipa que destinará “más de 665 millones de euros en los próximos cuatro años para la mejora y modernización de los sistemas de depuración y saneamiento en la Comunitat Valenciana”. Este “esfuerzo” se integra en la que define como “la legislatura del agua, del respeto al medio ambiente y del ciclo hídrico”.
Exigencia de corresponsabilidad institucional
“La Comunitat Valenciana sí actúa, sí invierte y sí lidera dentro de sus competencias y posibilidades”, reivindica el Consell, que advierte, no obstante, de que la seguridad hídrica “requiere corresponsabilidad institucional”.
Por este motivo, urge al Gobierno de España a ejecutar “sin demora” las infraestructuras hidráulicas “comprometidas y pendientes”, a asegurar la financiación “adecuada” de los proyectos clave de protección frente a inundaciones, modernización de presas, aplicación de sus planes de emergencia y reutilización avanzada, como el Vertido 0 de Alicante; y a que “cualquier decisión que afecte al recurso hídrico valenciano se adopte con base estrictamente técnica y con plena seguridad jurídica, preservando la estabilidad de infraestructuras estratégicas como los sistemas Tajo-Segura, revirtiendo su recorte, y Júcar-Vinalopó concluyendo el embalse de San Diego”.
Del mismo modo, el Consell ratifica su compromiso de “mantener la unidad institucional en defensa del agua, de continuar impulsando inversiones estratégicas y de cooperar estrechamente con el Estado y con la Unión Europea para trazar una gestión hídrica moderna, digitalizada y alineada con la agenda europea de resiliencia”. La declaración concluye recordando que “la seguridad hídrica de la Comunitat Valenciana no es una opción: es una responsabilidad irrenunciable”.