El Ejecutivo ha dado luz verde a un paquete de más de 877 millones de euros dirigido al sector agroalimentario y pesquero, que incluye ayudas al gasóleo agrícola, a la compra de fertilizantes y una compensación específica para los buques pesqueros por el encarecimiento de sus costes asociado al conflicto en Oriente Medio.
En detalle, agricultores, ganaderos y pescadores recibirán una bonificación de 20 céntimos por litro en la adquisición de gasóleo de uso agrario, con el fin de amortiguar el impacto que está sufriendo el sector por las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho este anuncio tras el Consejo de Ministros extraordinario en el que se ha aprobado un plan que movilizará 5.000 millones de euros mediante 80 medidas para mitigar los efectos del conflicto sobre la economía española. El paquete entrará en vigor mañana, una vez publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
“Todos ellos son sectores que se están viendo muy afectados y son muy importantes para nuestro tejido productivo. Estos descuentos se activan para capear esta crisis y para contener, por supuesto, en todo lo posible, los precios de la cesta de la compra”, ha señalado el jefe del Ejecutivo en rueda de prensa.
En el caso de la ayuda al gasóleo agrario, los agricultores y ganaderos con derecho a la subvención no deberán realizar trámites adicionales: la solicitud se entenderá formulada con la petición de devolución del impuesto especial sobre hidrocarburos, del que estos profesionales están exentos. Esta medida contará con una dotación específica de 52 millones de euros.
Junto al descuento de 20 céntimos en los combustibles, los profesionales del campo podrán optar a una ayuda equivalente para la adquisición de fertilizantes, una de las materias primas más encarecidas por la guerra, con el objetivo de contener el impacto de este aumento de costes en las explotaciones.
El presupuesto previsto para esta línea de apoyo a la compra de fertilizantes se eleva a 500 millones de euros. El Gobierno ya articuló una ayuda similar tras la invasión rusa de Ucrania, pero ahora, a diferencia de entonces, no solo alcanzará a los agricultores perceptores de la Política Agraria Común (PAC), sino a todos aquellos que figuren inscritos en los registros de explotaciones agrarias.
Para mejorar el acceso al crédito, el Ejecutivo ha decidido incrementar en 300 millones de euros la línea de financiación ICO-MAPA-Saeca con subvención de intereses, dirigida al sector agroalimentario y pesquero y ya activada en su día tras la invasión de Ucrania. El fondo destinado a subvencionar el principal de los préstamos se refuerza con 225 millones de euros, mientras que los 75 millones restantes se emplearán en cubrir los avales de la Sociedad Estatal de Caución Agraria (Saeca) necesarios para la concesión de dichos créditos.
Los carburantes contarán además con una rebaja del IVA, que pasará del 21% al 10%, el tipo mínimo permitido por la Unión Europea, aunque este tributo recae sobre el consumidor final. Sánchez ha estimado que esta reducción del IVA supondrá un ahorro de hasta 30 céntimos por litro, lo que equivale aproximadamente a 20 euros por vehículo.
La ayuda será gestionada por la Agencia Tributaria y por las haciendas forales del País Vasco y Navarra y, en principio, se aplicará hasta el próximo 30 de junio.
Según los cálculos del presidente, el conjunto de medidas aprobadas para hacer frente al impacto económico de la guerra en Irán, que incluye 80 actuaciones y moviliza 5.000 millones de euros, llegará de forma directa “a los 20 millones de hogares” existentes en España y a tres millones de empresas.
Apoyo de 25 millones para la flota pesquera
En el ámbito de la pesca, el encarecimiento de la energía está repercutiendo tanto de forma directa, por el mayor coste del combustible, como a través de otros elementos de la cadena productiva, como los envases para la congelación del pescado. A ello se suma que el cierre de determinados espacios aéreos complica el relevo de las tripulaciones de los barcos españoles que operan en caladeros internacionales.
Para este sector, el Gobierno ha diseñado una ayuda compensatoria con un presupuesto inicial de 25 millones de euros para los buques, que se calculará en función del consumo diario de combustible, del coste semanal del mismo y de los días efectivos de actividad. También se valorarán las artes de pesca empleadas y si el barco trabaja en caladero nacional o en aguas internacionales.
Asimismo, se pondrá en marcha la exención de la tasa sobre pesca fresca, una medida dirigida a la flota pesquera que se mantendrá vigente hasta el 30 de junio.
Refuerzo de la supervisión de Competencia
Sánchez ha avanzado igualmente que este paquete anticrisis reforzará las capacidades de supervisión y sanción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), con el fin de evitar que cualquier empresa beneficiaria de las ayudas incluidas en el plan “saque tajada” de ellas.
En las últimas semanas, las organizaciones agrarias han denunciado la “especulación” que aseguran estar sufriendo por parte de distintas compañías ante la fuerte subida del gasóleo agrícola, y han exigido la intervención de Competencia para frenar prácticas abusivas y el grave impacto que están teniendo en sus explotaciones.
En este sentido, el presidente ha advertido de que “se castigará con dureza” a las empresas que, recibiendo ayudas públicas, se aprovechen de la situación para su enriquecimiento o de las medidas del Estado “que pagan con sus impuestos los ciudadanos”.
“Es un dinero que pagan los ciudadanos con sus impuestos y debe volver íntegro a ellos. Por tanto, creo que un Gobierno y las autoridades competentes, lo que no podemos tolerar es que, por pura codicia, algunos intenten sacar tajada de esta guerra”, ha subrayado Sánchez.