Cerca de 200 científicos y expertos vinculados a las pesquerías artesanales de España y Portugal han tomado parte en el I Congreso Ibérico celebrado desde el lunes en La Magdalena, y que, tal y como se ha avanzado en su acto de clausura, contará con una segunda edición en la ciudad lusa de Faro.
Este congreso inaugural, impulsado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander, culmina tres años de trabajo coordinado entre centros de investigación, administraciones públicas y el propio sector pesquero.
La finalidad principal ha sido constituir un primer espacio de encuentro que analizase de forma conjunta la actividad pesquera y sus efectos socioeconómicos, abordando cuestiones como la sostenibilidad, la gestión de los recursos marinos o las consecuencias del cambio climático.
A lo largo de varios días se han desarrollado cinco sesiones científicas, dos mesas de diálogo centradas en gobernanza y tecnología, y se ha reunido a casi dos centenares de asistentes entre investigadores, organismos públicos y representantes del sector pesquero artesanal.
Un Comité Científico formado por 27 especialistas de ambos países ha coordinado la elección de 51 comunicaciones científicas y 55 poster dedicados a iniciativas innovadoras en torno a la pesca artesanal sostenible.
La directora del Centro Oceanográfico de Santander, Izaskun Preciado, ha definido esta primera cita como un "éxito rotundo" y la ha descrito como "un congreso familiar, cercano, que une a dos países ibéricos" en torno a la ciencia.
En la clausura ha intervenido el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, que ha defendido el "modelo de equilibrio" de la pesca artesanal en "un mundo global marcado por la emergencia climática y la sobreexplotación de recursos".
Casares ha subrayado el valor de las prácticas de la pesca artesanal, que son "generalmente selectivas y de bajo impacto" y, por ello, "contribuyen a la conservación de los ecosistemas marinos y a la gestión sostenible de los recursos pesqueros". "Nos enseñan que es posible producir respetando y protegiendo a la naturaleza", ha señalado el representante del Estado, que ha resaltado la relevancia de este primer congreso para "compartir conocimiento, visibilizar retos y construir alianzas".
En este foro, ha indicado, "se han cruzado saberes tradicionales con innovación, experiencia con investigación, y se ha generado algo esencial: una visión común".
Acto seguido, ha apuntado que el "desafío es claro" porque todo lo debatido debe materializarse en "políticas públicas valientes, en apoyo real al sector, en reconocimiento social y en oportunidades para las nuevas generaciones que quieran seguir vinculadas al mar".
En este sentido, Casares ha puesto en valor a quienes "mantienen viva la esencia de la pesca artesanal" y que tienen "un valor estratégico para nuestro presente y, aún más, para nuestro futuro".
"La pesca artesanal no es solo una actividad económica. Es una forma de vida profundamente arraigada en nuestras costas, una fuente de identidad cultural y un pilar de cohesión social", ha afirmado, destacando igualmente su incidencia en la creación de empleo local, en la fijación de población y en su contribución a economías más resilientes.
Para cerrar su intervención, ha instado a participantes, administraciones y sector a "seguir trabajando juntos para que la pesca artesanal ocupe el lugar que merece: como motor de sostenibilidad económica, social y ecológica". "Cuidar de este sector es, en definitiva, cuidar de nuestras comunidades, de nuestro patrimonio y de nuestros mares", ha concluido.