El Principado impondrá una veda total del pulpo en abril si no se recuperan las capturas

Asturias plantea una veda total del pulpo en abril si marzo no devuelve las capturas a niveles normales tras una campaña anómala y marcada por temporales.

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El Principado impondrá una veda total del pulpo en abril si no se recuperan las capturas

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El director general de Pesca Marítima, Francisco González, comunicó este lunes a las Cofradías de Pescadores que durante el mes de marzo se evaluará la evolución de las capturas de pulpo, muy mermadas en los dos primeros meses del año por los temporales. Si al cierre de marzo no se alcanza una situación de normalidad, en abril se activará una veda específica para esta especie.

“Vamos a ver qué pasa este mes de marzo y en caso de no llegar a una normalidad, el mes de abril se iniciaremos una veda, una prohibición total para la pesca del pulpo que afectará tanto a la actividad profesional como también a la actividad recreativa”, dijo.

Tras el encuentro con las Cofradías, González subrayó que esta posible prohibición total se complementará con una parada de carácter biológico en abril para toda la flota incluida en el plan de explotación del pulpo. Esta detención de la actividad tendrá naturaleza voluntaria y estará respaldada por ayudas procedentes del Fondo Europeo de Mar y Pesca.

Durante los meses posteriores, mientras se prolongue la campaña, la captura de pulpo seguirá vetada, aunque la flota, gracias a su polivalencia, podrá orientarse a otras pesquerías. Sin embargo, quienes se acojan a la parada biológica de abril deberán suspender por completo cualquier faena pesquera durante ese periodo.

“Esta es una especie muy sensible a los cambios oceanográficos y desde la administración pesquera estaremos muy pendientes de la evolución de esta especie en nuestras aguas a través del seguimiento que constantemente hacemos en nuestro centro de experimentación pesquera”, dijo.

El responsable de Pesca recordó que la campaña 2024-2025 ya se calificó como “ya una campaña anómala en este sentido”. Apuntó que “entra dentro de la normalidad que este recurso presente fluctuaciones interanuales significativas, por lo que lo sucedido podría ser un hecho puntual y la pesquería volver a niveles normales”.

Este diagnóstico fue trasladado a las cofradías al cierre de la campaña anterior. Por ese motivo, y siguiendo las recomendaciones del Centro de Experimentación Pesquera, este año se optó como primera medida por retrasar la apertura de la campaña al 1 de enero, cuando en ejercicios previos se fijaba el inicio el 15 de diciembre o incluso el 1 de diciembre.

“Con esta primera medida, como digo, la verdad es que lo que perseguimos es proteger a los ejemplares adultos supervivientes de la anterior campaña. Tal como acordamos con el sector, los meses de enero y febrero servirían para testar la situación del stock y a partir de aquí tomar decisiones. Eso fue lo que se acordó en la reunión final de la campaña 2025”, dijo.

González incidió en que la sucesión de temporales en estos meses ha sido determinante y que los registros de capturas desde el arranque de la campaña son muy similares a los de la temporada pasada, ya considerada anómala y negativa.

De acuerdo con estos datos “parece que algo está ocurriendo en la costa atlántica, ya que también la pesquería en Galicia está viéndose especialmente afectada”. Por ello, la Administración pesquera había previsto de antemano un paquete de medidas extraordinarias para el supuesto de repetirse el escenario de la campaña anterior.

Antes de la reunión de este lunes ya se había aplicado una primera medida semanas atrás, consistente en permitir la compatibilidad de la actividad de Pulpo con la actividad de Percebe en días distintos. Con esta flexibilización se busca mantener ocupada a la flota y dar cobertura a buena parte de los barcos implicados.