El proyecto europeo Watson, respaldado por la Comisión Europea dentro del programa “Horizonte Europa”, llega a su fin a finales de febrero tras casi tres años de trabajo con un logro principal: la validación de sensores ópticos portátiles capaces de analizar miel “in situ” y en tiempo real para detectar posibles fraudes y reforzar la autenticidad del producto amparado por la IGP Miel de Asturias.
Puesto en marcha en marzo de 2023, en el caso del piloto centrado en la miel han intervenido Asincar, la IGP Miel de Asturias y la Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Gobierno del Principado, que han colaborado en el desarrollo y prueba de estas tecnologías.
Las pruebas efectuadas a lo largo del proyecto han permitido verificar la utilidad de equipos basados en tecnologías de infrarrojo cercano (NIR) y de imagen hiperespectral para detectar, en cuestión de segundos, la posible presencia de azúcares añadidos, sobre todo siropes de bajo coste, además de proporcionar datos sobre el origen botánico de la miel.
De acuerdo con los resultados obtenidos en las campañas de validación, las herramientas creadas aportan rapidez en el análisis, facilidad de transporte y manejo sencillo, lo que las convierte en un apoyo viable a los controles convencionales de laboratorio, que suelen requerir procedimientos más complejos y caros, con plazos de respuesta que pueden alargarse varios días o incluso semanas.
Las demostraciones técnicas y los talleres participativos organizados con productores, envasadores y responsables de control han puesto de manifiesto el potencial de estas soluciones para facilitar la toma de decisiones en tiempo real y reforzar la detección temprana de irregularidades a lo largo de la cadena de valor.
Las conclusiones del proyecto señalan un impacto favorable tanto en la competitividad del sector apícola asturiano como en la confianza de los consumidores, en un escenario de creciente exigencia de autenticidad y trazabilidad alimentaria. Al mismo tiempo, la experiencia contribuye a situar a Asturias como un referente en la incorporación de tecnologías digitales avanzadas al sector agroalimentario.
Aun así, se subraya la conveniencia de seguir perfeccionando los algoritmos desarrollados, incrementando la precisión analítica y ampliando la base de datos de muestras con mayor diversidad de orígenes botánicos y condiciones de producción, con el objetivo de consolidar la fiabilidad de las herramientas y facilitar su futura implantación comercial.
La finalización de Watson abre una nueva etapa centrada en la transferencia tecnológica y en la posible comercialización de estos dispositivos, con la meta de seguir promoviendo la digitalización y la protección de la miel con sello IGP en Asturias.