El Tribunal de Cuentas Europeo avisa del hundimiento del tomate canario pese al apoyo agrícola de la UE

El Tribunal de Cuentas Europeo denuncia el fuerte retroceso del tomate canario pese a las millonarias ayudas agrícolas que la UE destina a Canarias.

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El Tribunal de Cuentas Europeo avisa del hundimiento del tomate canario pese al apoyo agrícola de la UE

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El cultivo de tomate en Canarias ha sufrido en los últimos años una merma cercana al 60% tanto en producción como en exportaciones, a pesar del respaldo económico de la Unión Europea. Así lo recoge un informe del Tribunal de Cuentas Europeo, que pone en duda la capacidad real de las ayudas comunitarias para mantener la competitividad de ciertos cultivos tradicionales.

En este documento, los auditores comunitarios señalan que el respaldo de la UE a la agricultura en las regiones ultraperiféricas, como Canarias, continúa siendo esencial para sostener la actividad agraria. No obstante, remarcan que los resultados son dispares y que ese apoyo no ha conseguido frenar el declive de sectores emblemáticos como el tomate, muy afectado por la competencia de las importaciones, especialmente las procedentes de Marruecos.

El informe detalla que la UE canaliza hasta 653 millones de euros anuales mediante el programa POSEI, un esquema de ayudas específico destinado a apoyar la agricultura en territorios alejados e insulares y compensar factores como la distancia a los mercados o los mayores costes de producción.

Este respaldo financiero se dirige principalmente a las regiones ultraperiféricas de Francia, España y Portugal, entre ellas Canarias, y se ve reforzado por otros instrumentos comunitarios ajenos a la Política Agrícola Común (PAC).

Los auditores constatan que la mayoría de los recursos se orienta a los sectores tradicionales con el fin de asegurar su continuidad, pero con resultados muy distintos: mientras el apoyo ha permitido sostener la producción de plátano o la leche en las Azores, no ha evitado la pérdida de competitividad del tomate canario ni del azúcar en las regiones ultraperiféricas francesas frente a productores extracomunitarios.

En el caso concreto de Canarias, el Tribunal destaca que el tomate, uno de los cultivos históricos de la agricultura insular, ha sufrido un desplome acusado. Las exportaciones han pasado de unas 53.000 toneladas en 2017 a alrededor de 21.500 toneladas en 2023, lo que supone una caída del 59%, mientras la superficie dedicada a este cultivo ha seguido reduciéndose pese a la existencia de ayudas europeas.

En los últimos ejercicios se han puesto en marcha medidas para favorecer la reconversión del tomate hacia otras producciones, pero los auditores señalan que solo una fracción limitada de las hectáreas abandonadas ha recibido un apoyo efectivo. Este hecho evidencia, según el informe, que el objetivo de reforzar la competitividad del sector no se ha alcanzado.

RETOS CLIMÁTICOS Y SOSTENIBILIDAD

Más allá de los datos económicos, el Tribunal subraya que las ayudas no siempre se han orientado a garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Las regiones ultraperiféricas se enfrentan a desafíos crecientes como la degradación de los suelos, el aumento de las sequías y de los fenómenos meteorológicos extremos o el envejecimiento de la población agraria, factores que amenazan la continuidad del sector en territorios como Canarias.

Ante esta situación, el Tribunal de Cuentas reclama a la Comisión Europea que revise el diseño del apoyo a las actividades agrícolas tradicionales, refuerce de forma más decidida la diversificación de cultivos y mejore los sistemas de evaluación para comprobar si las ayudas, en especial las ligadas al abastecimiento de productos esenciales, repercuten realmente en los consumidores finales.

El análisis abarca el periodo 2019-2023 y se publica más de quince años después de la última auditoría sobre este tipo de apoyo. Su finalidad, según el propio Tribunal, es contribuir a que los fondos europeos se traduzcan en resultados concretos que fortalezcan la agricultura local y aseguren la seguridad alimentaria en las regiones más alejadas de la Unión Europea.