El Valle del Jerte luce ya completamente blanco con el arranque de la floración de sus más de dos millones de cerezos, uno de los espectáculos naturales más emblemáticos de la primavera. Las primeras cerezas podrían comenzar a recogerse dentro de unos 35 o 40 días, mientras que las picotas se esperan para el mes de junio.
El presidente del Consejo Regulador de la DOP Cereza del Jerte, José Antonio Tierno, ha subrayado que para esta campaña cuentan con “buenas perspectivas” y confían en alcanzar hasta 10 millones de kilos de cereza en el Valle del Jerte, de los cuales se certificará aproximadamente un 60 por ciento.
En cuanto a la picota, la previsión es certificar entre dos y tres millones de kilos, lo que representa prácticamente la totalidad de la producción recogida, según ha indicado.
“Somos optimistas y esperamos una buena cosecha”, ha afirmado Tierno, quien ha puesto en valor que la campaña ha comenzado de forma favorable tras un “buen invierno, con lluvias normales y superando las horas frío necesarias para obtener una floración más regular y de mayor calidad”, lo que constituye “el primer paso, pero es importante para empezar con buen pie”, ha explicado.
Con la vista puesta en reforzar su posición en el mercado, la DOP Cereza del Jerte encara esta temporada con el objetivo de afianzar la certificación de las variedades Van, Lapins y Burlat, incorporadas el año pasado como novedad al Pliego de Condiciones. Esta modificación permitió sumar estas variedades a la Navalinda, incrementando así el volumen de cerezas con sello DOP disponibles y generando nuevas opciones de comercialización.
En esta línea, Tierno ha incidido en que “la prioridad es aprovechar todo el potencial certificador de la DOP”, después de que en la campaña anterior la modificación del Pliego se publicara en el Diario Oficial de la UE cuando la temporada estaba prácticamente concluida.
“Este año esperamos sacar mayor rendimiento a nuestra certificación y atender la creciente demanda, especialmente de las grandes superficies, que muestran su interés por disponer de un mayor volumen de producto certificado”, ha señalado.
Impacto de la guerra en los costes y en los mercados
No obstante, estas buenas previsiones productivas llegan condicionadas por la incertidumbre derivada de la guerra de Irán. El presidente de la DOP Cereza del Jerte ha manifestado su “preocupación” por los efectos del conflicto en los mercados internacionales, en particular por el encarecimiento de las materias primas ligadas a la actividad agraria.
“El aumento del coste de la energía y del gasóleo repercute directamente en el precio de materiales auxiliares como los envases de cartón y plástico, así como en el transporte”, ha apuntado Tierno, quien teme que “estos sobrecostes afecten al consumo que hacen las familias porque es un efecto que ya hemos observado en crisis anteriores”, ha dicho.
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte continúa trabajando para garantizar y promocionar el origen y la calidad de los productos amparados bajo su sello, reforzando la confianza de consumidores y distribuidores en esta fruta emblemática del Valle del Jerte.