La Unión Europea ante la edición genética de cultivos: "Se abre una ventana, no una puerta"

El presidente de la Fundación Antama (Fundación para la Aplicación de Nuevas Tecnologías en la Agricultura, el Medio Ambiente y la Alimentación) confía en que el Parlamento Europeo dé luz verde a las Nuevas Tecnologías Genómicas (NGTs) en los próximos meses para que los agricultores de los 27 también se puedan beneficiar de estos avances científicos

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Esteban Alcalde, presidente de la Fundación Antama.

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Las nuevas tecnologías también han llegado al campo europeo y hace años que la conducción automática, los sensores, los drones o el análisis de datos es una realidad en las explotaciones agrarias. Sin embargo, hace 20 años que la legislación comunitaria cerró la puerta a otro tipo de tecnología: la vinculada con la investigación genética u Organismos Modificados Genéticamente, (OMGs).

Por ello, a diferencia del resto del mundo, los agricultores europeos tienen muy limitado el uso de cultivos genéticamente modificados (pese a que su importación de otros países, como Brasil o Argentina, sí que está permitida).

La aparición de la técnica del CRISPR para la edición genética (no modificación) fue un punto de inflexión para que, tras años de debates e informes, la Unión Europea esté apunto de abrir una ventana a las Nuevas Tecnologías Genómicas, NTGs.

Democrata.es entrevista a Esteban Alcalde, presidente de Antama, (Fundación para la Aplicación de Nuevas Tecnologías en la Agricultura, el Medio Ambiente y la Alimentación) para conocer mejor el alcance de este nuevo paso cuya aprobación se espera en el primer semestre de 2026.

PREGUNTA. ¿Qué son las Nuevas Técnicas Genómicas, NGTs, y en qué se diferencian de los Organismos Genéticamente Modificados, OGMs?

RESPUESTA. Son plantas o cultivos que han sido mejorados mediante nuevas tecnologías que permiten editar los genes de las plantas. ¿En qué se diferencia de un planta transgénica u OGM? Una planta transgénica incorpora uno o varios genes de otro organismo y los introduce en la planta. Con las NGTs no se introduce nada de fuera, se edita, se corta, se repara.

P. Cuente un ejemplo ilustrativo.

R. El objetivo más perseguido es buscar plantas más resistentes a enfermedades, o con una mayor tolerancia a ambientes de sequía o de salinidad. También si un gen de una planta ha sufrido una mutación y no funciona bien, esta tecnología permite repararlo.

P. Todo esto, ¿gracias al CRISPR?

R. Sobre todo, aunque no solamente. Actualmente, esta técnica donde más se está aplicando es en la medicina humana.

Dos categorías

P. En 2003 la Unión Europea reguló los Organismos Genéticamente Modificados, OGMs, de una forma tan restrictiva que Europa es como una isla en el mundo porque se pueden producir este tipo de cultivos, pero sí se pueden importar de otras zonas donde como Estados Unidos, Argentina o Brasil. ¿Qué es lo que se ha acordado ahora?

R. Hace años que la Comisión Europea está de acuerdo en que no es adecuado regular las NGTs como si fueran transgénicos, porque no lo son. Por ello, se ha llegado a una propuesta con dos categorías: la categoría 1, que admite hacer pequeños cambios que se podrían conseguir también a través de la mejora convencional de las plantas, pero que tardaría mucho más tiempo y sería más costosa; y la categoría 2, que incluye todo lo demás, que es más complejo y se va a regular como si fueran cultivos transgénicos.

P. Si esta propuesta se aprueba, ¿qué supondrá para la agricultura de la Unión Europea?

R. Que una buena parte de nuevas tecnologías y de innovación por fin van a poder entrar en Europa, donde llevamos muchos años de retraso. La regulación europea de los OGMs es tan restrictiva que ha conseguido que no estén disponibles para sus agricultores pero sí para los del resto del mundo, con lo que están en una desventaja enorme.

Las NGTs utilizan una nueva tecnología mucho más accesible a todo el mundo, no es algo extraordinariamente caro o difícil

P. Pese a ello, el sector agrario no ha reflejado un gran regocijo con estos cambios. ¿Hay alguna letra pequeña que haga ser prudente con esta aprobación?

R. El acuerdo, en conjunto, es positivo, hay que llegar a un equilibrio de fuerzas. La categoría 1 es muy conservadora, muy limitada. Pero se abre una ventana, no una puerta. Una ventana que se propuesto con mucha precaución, limitando bastante el campo de actuación, pero pese a ello, estamos muy contentos porque por fin se puede trabajar.

P. En la Unión Europea, el etiquetado de los OGMs debe llegar hasta el alimento que consume el ciudadano. ¿Cómo va a ser el etiquetado de los cultivos NGTs?

R. Los cultivos de la categoría 2 irán etiquetados hasta el final de la cadena, pero en la categoría 1 se van a etiquetar sólo las semillas, de manera que únicamente lo sabrá el agricultor ¿Por qué? Porque las ediciones permitidas son tan pequeñas, tan mínimas, que es imposible detectar si se ha hecho mediante NGTs o con mejora convencional. Ahora bien, si una empresa quiere destacarlo en sus productos, puede hacerlo; por ejemplo, si hay un tomate en el que se consigue un mayor contenido en licopeno y el supermercado lo quiere destacar, puede poner esa información para el consumidor.

Oportunidad para startups

P. Hay voces críticas con estas técnicas porque dicen que si se aprueban, la investigación estará en manos de pocas empresas y se perderán las variedades tradicionales. ¿Qué opina?

R. Las variedades tradicionales siguen cultivándose si hay mercado para hacerlo. Por otra parte, ahora mismo, sí que son pocas empresas las que desarrollan los OGMs porque el coste de conseguir los registros y las autorizaciones es más caro que la propia investigación y ninguna empresa pequeña puede hacerlo. Sin embargo, las NGTs utilizan una nueva tecnología, mucho más accesible a todo el mundo, no es algo extraordinariamente caro o difícil y muchas startup de universidades van a poder llegar al mercado. Así que ocurrirá al revés: se podrá fragmentar el mercado de las grandes empresas porque otras podrán hacer lo mismo que ellas.

La regulación europea de los OGMs es tan restrictiva que ha conseguido que no estén disponibles para sus agricultores pero sí para los del resto del mundo.

P. De aprobarse el uso de las NGTs, ¿la Unión Europea daria un paso atrás en el Pacto Verde?

R. Hasta el último momento no hay certeza de que pueda salir adelante. La Comisión y el Consejo han sido más proactivos con las NGTs, pero el Parlamento siempre ha adoptado una postura más restrictiva, incluyendo condiciones de sostenibilidad y de monitoreo. Actualmente se ha alcanzado un consenso al que ha costado mucho llegar, pero hasta el último momento no se sabe qué ocurrirá.