Euskadi obtendrá finalmente 3.155.765,29 euros adicionales procedentes de fondos FEADER tras la aprobación en la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural del llamado Mecanismo de Buena Ejecución, un sistema de redistribución de ayudas europeas ligado al nivel de cumplimiento de los programas de desarrollo rural.
Tal y como ha detallado el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca en una nota, este pacto "reconoce la capacidad del Gobierno Vasco para gestionar y ejecutar con eficacia los fondos europeos", lo que hará posible "reforzar los recursos disponibles para seguir impulsando políticas estratégicas vinculadas al desarrollo rural, la sostenibilidad, la modernización y la cohesión territorial".
Desde el departamento subrayan que el acuerdo es "una muestra de la importancia de una gestión rigurosa, anticipada y eficiente de los recursos públicos, especialmente en ámbitos clave para el futuro del sector primario y del medio rural vasco".
En palabras de la consejera Amaia Barredo, "Euskadi recupera más recursos europeos porque ha demostrado capacidad para movilizarlos, ejecutarlos y convertirlos en actuaciones útiles para el territorio y sus ciudadanos".
El Mecanismo de Buena Ejecución posibilita redirigir fondos FEADER hacia aquellas comunidades autónomas con mayor grado de ejecución, con la finalidad de optimizar el uso de las partidas europeas y evitar que queden sin utilizar.
Para Euskadi, esta reasignación se traducirá en una mayor capacidad financiera para seguir desplegando iniciativas en el medio rural, respaldar proyectos estratégicos y consolidar políticas públicas con efectos directos sobre el territorio.
Barredo ha remarcado, además, que "no se trata solo de disponer de fondos, sino de saber gestionarlos bien, planificar con rigor y hacer que cada euro se traduzca en inversión útil, oportunidades y desarrollo".
El Ejecutivo vasco interpreta este resultado como un "espaldarazo" a una forma de gestión "basada en la eficacia, la planificación y el aprovechamiento de los instrumentos europeos", con la meta de que la financiación disponible se convierta en proyectos concretos y en una mejora tangible de las oportunidades en el medio rural.