Expertos internacionales avalan el buen estado de gamba, cigala, pulpo y raya en aguas de Baleares

La FAO confirma la explotación sostenible de gamba, cigala, pulpo y otras especies demersales en Baleares gracias a las medidas europeas de gestión pesquera.

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Expertos internacionales avalan el buen estado de gamba, cigala, pulpo y raya en aguas de Baleares

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La Comisión General de Pesca del Mediterráneo, dependiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha ratificado el buen estado de conservación de la gamba blanca y roja, la cigala, el salmonete de roca, el pulpo y la raya de clavos que se capturan en aguas de Baleares.

Al cierre del pasado año, un equipo del Instituto Español de Oceanografía (IEO) tomó parte en el Grupo de Trabajo sobre la Evaluación de Especies Demersales, foro que se reúne anualmente para analizar el grado de explotación de los recursos pesqueros de fondo.

Según detalló el IEO en una nota informativa, este tipo de evaluaciones proporciona la base científica necesaria para diseñar medidas de gestión y normativas específicas que aseguren una explotación sostenible de estos recursos en el Mediterráneo.

En esa reunión, las investigadoras e investigadores del Centro Oceanográfico de Baleares Beatriz Guijarro, Núria Zaragoza, Marc Farré y Francesca Ferragut defendieron las evaluaciones de las poblaciones de gambas blanca y roja, salmonete de roca, cigala, pulpo y raya de clavos.

Se trata de especies objetivo de la flota de arrastre, que suponen una fracción muy relevante de sus desembarques, tanto por biomasa como por ingresos económicos. La merluza quedó fuera de este análisis, ya que el método empleado para su evaluación está actualmente en fase de revisión y actualización.

Las conclusiones presentadas fueron refrendadas por el grupo de trabajo, integrado por especialistas de todo el Mediterráneo. En todos los casos, los índices de mortalidad por pesca indicaron que las poblaciones se hallan en un escenario de “explotación sostenible” y, en la mayoría de ellas, los niveles de biomasa en el mar se sitúan en torno o por encima del punto de referencia establecido.

“Estos niveles de explotación sostenible se alcanzan tras décadas de disminución de la flota pesquera y después de haber experimentado una mejora notable relacionada con la aplicación, desde 2020, de toda una serie de medidas de gestión, incluidas en el plan plurianual para la pesca demersal en el Mediterráneo occidental”, ha explicado Beatriz Guijarro.

Este plan, promovido por la Unión Europea, persigue garantizar la sostenibilidad de las pesquerías y salvaguardar los ecosistemas marinos.

Su eje central ha sido la puesta en marcha de un régimen de esfuerzo pesquero que ha reducido los días de actividad de la flota de arrastre hasta un 40% entre 2020 y 2024, en comparación con el periodo de referencia 2015-2017.

Además, el plan incluye cierres espacio-temporales para proteger juveniles y reproductores de las especies objetivo, la fijación de límites de captura para la gamba roja, nuevas tallas mínimas legales y mejoras en la selectividad de los artes de pesca.

“Aunque estas medidas se han aplicado en toda la pesquería de arrastre de los países europeos del Mediterráneo occidental, las mejoras detectadas en las existencias son mucho más significativas en Baleares que en la Península, probablemente debido a que su estado de explotación inicial era mejor que en otras zonas por el menor desarrollo de la flota de arrastre del Archipiélago”, ha incidido la investigadora.