Cooperativas Agroalimentarias de Granada (Faeca) ha iniciado una evaluación detallada de los desperfectos ocasionados por las recientes inundaciones registradas en diversos municipios de la provincia. El mayor impacto se ha concentrado en Huétor Tájar, en la zona del Poniente granadino, donde varias explotaciones dedicadas al espárrago verde han resultado seriamente afectadas.
Según ha trasladado la federación en una nota informativa, los técnicos de las cooperativas, coordinados por Faeca, ya se encuentran sobre el terreno para “analizar el alcance real de los daños en cultivos e infraestructuras agrarias”, con la finalidad de “disponer de una valoración precisa que permita articular medidas de apoyo y recuperación”.
Además de los cultivos de espárrago, se han visto perjudicadas numerosas fincas de olivar que aún no habían terminado la campaña de recolección por la falta de personal. En estos casos, el agua ha arrastrado gran parte de la aceituna que ya estaba en el suelo, lo que se traduce en pérdidas económicas importantes para los productores.
El director de la federación, Gustavo Ródenas, ha subrayado que la prioridad inmediata es la seguridad de la población y, una vez garantizada, “hay que conocer con exactitud el impacto de las inundaciones y acompañar a las cooperativas y agricultores afectados, que están atravesando una situación especialmente complicada”.
Ródenas ha reconocido el esfuerzo de los agricultores que se han movilizado para ayudar y reducir los efectos de las lluvias en distintos municipios. Al mismo tiempo, ha detallado que Feca ya mantiene contactos para que las distintas administraciones --Gobierno, Junta y Diputación-- “colaboren y se coordinen de forma eficaz, poniendo en marcha las actuaciones necesarias para que los seguros agrarios puedan responder con rapidez y para que se atiendan las necesidades más urgentes de los afectados”.
Asimismo, ha incidido en la necesidad de estudiar con rigor las causas que han originado estos episodios de inundaciones y extraer conclusiones una vez finalicen los informes técnicos. El propósito es mejorar la planificación, la gestión de las infraestructuras y la prevención ante nuevas situaciones de lluvias torrenciales. “Es importante saber qué medidas se pueden tomar para minimizar los daños”, ha afirmado.