Fenacore avisa de que la crisis energética puede disparar aún más el precio de los alimentos

Fenacore alerta de que la crisis energética y la falta de inversiones en agua ponen en riesgo al regadío y pueden encarecer aún más los alimentos.

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Fenacore avisa de que la crisis energética puede disparar aún más el precio de los alimentos

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El fuerte repunte del coste de la energía ha vuelto a situarse como una de las grandes inquietudes del campo español. Las comunidades de regantes alertan de que, si no se refuerzan las medidas vigentes, el encarecimiento energético podría traducirse en una caída de la actividad agraria y en un nuevo aumento del precio de los alimentos.

Este aviso ha sido lanzado por la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) durante la apertura este martes del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que tiene lugar estos días en Ciudad Real.

La federación reclama ampliar y prorrogar las medidas de apoyo para amortiguar el impacto de la crisis energética, en un contexto en el que numerosos agricultores están realizando un esfuerzo extraordinario para sostener sus explotaciones pese a la incertidumbre y a la fuerte volatilidad de los costes, según ha señalado la organización en un comunicado.

Fenacore advierte de que el incremento del precio de la energía y de los fertilizantes está lastrando la capacidad de planificación de las explotaciones y poniendo en riesgo su viabilidad económica. Por ello, considera esencial desplegar líneas de apoyo específicas, como ayudas directas, financiación bonificada o una mayor flexibilidad en los plazos de amortización de las inversiones.

La Federación valora de forma positiva la aprobación de la doble potencia eléctrica, una medida que, según sus cálculos, podría recortar más de un 20% el gasto energético de los regantes, con ahorros medios que alcanzarían hasta 40.000 euros anuales.

No obstante, insiste en que el sector atraviesa una fase especialmente delicada por la suma de elementos como la inestabilidad internacional, la sequía prolongada y una creciente irregularidad climática.

A su entender, la situación no responde a una mera coyuntura pasajera, sino a un problema estructural que exige respuestas estables y a largo plazo, alejadas de soluciones improvisadas o de corto recorrido.

En esta línea, la organización subraya la urgencia de seguir avanzando en la modernización de los sistemas de riego y en la mejora de las infraestructuras hidráulicas, así como de impulsar el autoconsumo energético mediante fuentes renovables con el fin de reducir la dependencia del mercado eléctrico.

Más inversión en agua e infraestructuras

Al margen del componente energético, Fenacore pone el foco en la gestión del agua como uno de los grandes desafíos del regadío en un escenario marcado por el cambio climático. La entidad defiende reforzar la capacidad de almacenamiento, optimizar la gestión del recurso y adaptar las políticas europeas a las particularidades climáticas y territoriales de España.

Asimismo, reclama incrementar la inversión en infraestructuras hidráulicas y reitera la conveniencia de destinar 100 millones de euros anuales al mantenimiento de presas, tras las deficiencias detectadas en episodios recientes de lluvias intensas.

En paralelo, pide elevar los recursos destinados a la modernización de los canales de riego y abordar el futuro del regadío desde una perspectiva estratégica, ligada a la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y el peso del sector agrario en la economía nacional.

Por todo ello, Fenacore insta a dejar atrás la confrontación partidista y a despolitizar la gestión del agua, apostando por una auténtica política de Estado que asegure la continuidad y la supervivencia del sector agrario.

El PP pide un plan de regadíos y un Pacto Nacional del Agua

En la inauguración del Congreso ha participado el presidente del PP en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, quien ha defendido la necesidad de avanzar hacia un Pacto Nacional por el Agua que permita superar la "confrontación política" y convertir este recurso en un motor de riqueza y oportunidades.

Núñez ha recalcado que "sin agua no hay agricultura ni hay ganadería", y ha remarcado que el debate sobre este recurso debe abordarse desde el consenso, evitando su uso como arma de enfrentamiento entre territorios o partidos.

En este sentido, ha recordado la existencia del Pacto Regional por el Agua firmado hace más de cinco años en Castilla-La Mancha, del que ha asegurado que "no se ha cumplido ni una sola línea".

El dirigente 'popular' ha reclamado la puesta en marcha de una auditoría hídrica que permita conocer con precisión la disponibilidad real de recursos en la región, así como la elaboración de un mapa de necesidades para planificar el uso del agua en agricultura, industria y consumo urbano.

Además, ha urgido a activar un plan de regadíos, denunciando que el 64% del presupuesto consignado para este fin en los últimos ocho años no se ha llegado a ejecutar.

Por último, Núñez ha puesto el acento en la incertidumbre que rodea la situación de los pozos y ha defendido priorizar las necesidades hídricas de Castilla-La Mancha antes de cualquier cesión, reclamando una política que coloque el agua en el centro de la agenda económica y estratégica.

Vox reclama un plan nacional del agua y priorizar inversiones en España

El Congreso ha contado también con la presencia del presidente del Grupo Parlamentario Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Moreno, que ha reivindicado la puesta en marcha de un plan nacional del agua. A su juicio, esta herramienta permitiría ordenar las inversiones en infraestructuras hidráulicas, modernizar los regadíos y ampliar la superficie de cultivo.

Moreno ha cargado contra las políticas hídricas desarrolladas tanto por el PSOE como por el PP, sosteniendo que, en su opinión, se encuentran condicionadas por decisiones adoptadas en el ámbito europeo. En este contexto, ha cuestionado la financiación de proyectos hidráulicos en terceros países, como Marruecos, al considerar que suponen una competencia desleal para los agricultores y ganaderos españoles.

En su intervención, también ha exigido que se prioricen las inversiones en infraestructuras dentro del territorio nacional y ha advertido de que no resulta coherente, a su entender, restringir el uso del agua para regadío en España mientras se destinan recursos a actuaciones fuera del país.