El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha aprovechado este miércoles su intervención en la reunión del Intergrupo del Vino del Comité de las Regiones, celebrada en Bruselas, para insistir en la necesidad de reforzar la llegada de jóvenes al sector primario, tanto a la agricultura como a la ganadería. “En la incorporación de jóvenes y la mano de obra joven y la iniciativa empresarial en el sector del campo, nos jugamos que la demostración de que todo lo invertido hasta ahora es un éxito, pero también que el campo sigue siendo clave y estratégico en la economía de medio y largo plazo para Europa”.
Acompañado por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, el dirigente autonómico ha recordado que “en Castilla-La Mancha nos hemos aplicado a fondo en las políticas de incorporación de jóvenes. De hecho, Castilla-La Mancha supone ahora mismo cerca de la mitad de todos los jóvenes que se están incorporando en España al sector primario”. A su juicio, garantizar la soberanía alimentaria de los 27 y rentabilizar los recursos destinados al campo pasa por asegurar ese relevo generacional.
En esta línea, ha remarcado que “es absolutamente clave disponer de fondos económicos, nadie se debiera rasgar las vestiduras porque realmente hemos invertido muchísimos miles de millones de euros a lo largo de mucho tiempo para sostener el campo y para darle efectividad, para reestructurarlo y para adaptarlo. Sería bastante triste si finalmente, y a la vuelta de varias generaciones, el campo se abandona y se abandona realmente por los propios europeos”.
García-Page ha reiterado además el mensaje que ya lanzó en la sesión del Comité de las Regiones del día anterior, advirtiendo de que el sector agrario no puede convertirse en la víctima, ni directa ni indirecta, del refuerzo de las políticas de seguridad, “porque estaríamos desprotegiendo la seguridad interior, la cohesión, los objetivos tradicionales. Si se quiere hacer un esfuerzo en seguridad, tiene que ser un esfuerzo adicional, no puede ser a costa de políticas que requieren de constancia y que llevan generaciones planteándose”.
Defensa del sector vitivinícola y la PAC
En este marco, ha puesto en valor que Castilla-La Mancha, como mayor región productora de vino del mundo, concede un peso esencial a que la intervención sectorial vitivinícola tenga carácter obligatorio, orientada a dar estabilidad a la producción y a respaldar las medidas de innovación y transformación que conlleva. “Nos importa sobre la calidad, las condiciones para adaptar las nuevas producciones a las nuevas demandas que se están produciendo particularmente con el blanco, y regular la dinámica de esta intervención y ese carácter obligatorio”, ha señalado, mostrándose partidario de “apostar, e incluso incrementar, el margen de apoyo para la promoción en terceros países”.
Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha incidido también en la urgencia del relevo generacional, recordando que, en estos momentos, apenas un 12% de los agricultores en la Unión Europea son considerados jóvenes. En su opinión, el debate que se abre con la negociación del próximo periodo de la PAC no debe limitarse a cuestiones estrictamente agrarias, “sino que debe ser una prioridad de futuro”.
De ahí que haya reclamado que el nuevo marco comunitario se configure como una PAC sólida y que “tenga una financiación vinculante, obligatoria, una apuesta integral por el desarrollo rural y, sobre todo, por una eliminación drástica del exceso de burocracia que en este momento hay”. Para el consejero castellanomanchego, “no solo hablamos de un relevo en materia agraria, sino de un montón de condicionantes que deben ir acompañados del tutelaje también de nuestras experiencias vividas en el campo por las personas mayores y que, además, creo que también las cooperativas pueden jugar un papel fundamental”.
Más presencia de la mujer y acceso al agua
Martínez Lizán ha añadido que “creo que se debe dotar de medidas de acompañamiento, tanto medidas fiscales y administrativas, como hemos hecho en el caso de Castilla-La Mancha, con una ley pionera que se estableció para luchar contra el despoblamiento, pero también por la apuesta de incorporar a la mujer en el mundo rural, en el mundo agrario, ya que ha realizado un trabajo constante toda la vida, y nunca ha estado visibilizado”.
Al mismo tiempo, los representantes del Ejecutivo regional han puesto sobre la mesa la importancia de garantizar el acceso al agua y su disponibilidad para el desarrollo agronómico en general, subrayando que se trata de un recurso imprescindible para la viabilidad del campo y para consolidar el futuro del medio rural europeo.