Un dispositivo de Gardacostas de Galicia llevado a cabo en el municipio pontevedrés de A Guarda ha permitido intervenir 200 cacharros empleados en la pesca ilegal del pulpo, además de requisar 57 ejemplares que no alcanzaban los 100 gramos de peso.
El organismo, dependiente de la Consellería do Mar, ha difundido los detalles de esta actuación mediante un mensaje en sus redes sociales, en el que ha precisado que los pulpos incautados han sido devueltos al mar.
Esta intervención se suma a otras acciones recientes contra el furtivismo en la zona. Así, el pasado sábado, también en A Guarda, Gardacostas decomisó 480 cacharros ilegales, 155 nasas sin identificar y 84 kilogramos de pulpo, de los cuales 55 eran de talla antirreglamentaria, además de cinco kilos de faneca.