Agricultura & Alimentación

Gran Canaria ensaya retenedores de agua con residuos de platanera para reforestación

Gran Canaria prueba retenedores de agua biodegradables hechos con residuos de platanera para mejorar la reforestación y la supervivencia de plantones.

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El Cabildo de Gran Canaria, junto con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), ha puesto en marcha una experiencia de campo innovadora para comprobar el rendimiento de retenedores de agua biodegradables elaborados a partir de restos vegetales procedentes del cultivo del plátano.

Estos primeros modelos se han concebido para almacenar humedad durante largos periodos de tiempo, lo que permitiría espaciar los riegos hasta cada tres meses y aumentar las probabilidades de supervivencia de los plantones en las épocas de mayor sequía.

Según ha detallado la Corporación insular en una nota, estos dispositivos buscan favorecer la pervivencia de los árboles en proyectos de restauración ecológica, sobre todo durante los meses más áridos del verano, que suponen un serio cuello de botella para los ejemplares jóvenes.

El programa, dotado con 50.000 euros repartidos en dos ejercicios, fue adjudicado en marzo de 2021 a la ULPGC dentro de la iniciativa “Diseño y fabricación de un prototipo de retenedor de agua para la reforestación a partir de residuos vegetales de platanera”.

La primera fase se ejecutó en 2022 y la segunda se ha desarrollado en 2024, tras una prórroga tramitada por la universidad para completar los trabajos previstos.

El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, subrayó que “este proyecto representa un ejemplo claro de economía circular aplicada a la restauración ambiental”.

En este sentido, recordó que “estamos aprovechando una fibra vegetal, la pulpa de platanera, que tradicionalmente se consideraba un residuo, para transformarla en un retenedor de agua con utilidad directa en la reforestación”, y remarcó que “se trata de un material que, una vez cumplida su función, se degrada de forma natural y vuelve a incorporarse al suelo como materia orgánica, contribuyendo a la regeneración del entorno. Convertimos así un desecho en un recurso valioso al servicio de la recuperación de nuestros ecosistemas”.

Un lote piloto con 30 unidades

El desarrollo del proyecto ha dado lugar a un lote experimental de 30 prototipos, fabricados mediante una formulación que combina pulpa residual del rolo de platanera, fécula de millo y resina natural de pino disuelta en alcohol etílico.

La iniciativa está dirigida por Mario Mónzón Verona, catedrático del Departamento de Ingeniería Mecánica de la ULPGC y responsable del grupo de investigación de Fabricación Integrada y Avanzada, especializado en el procesado de polímeros, fibras naturales y biomateriales.

Coincidiendo con el inicio de la temporada de lluvias, los dispositivos se están ensayando en un recinto vallado en San José del Álamo. Allí se han plantado 90 acebuches siguiendo tres sistemas distintos: 30 ejemplares con el retenedor de agua fabricado con residuo de platanera; 30 con el sistema comercial Growboxx Plant Cocoon, ya empleado en otros proyectos LIFE en Gran Canaria; y 30 plantados de forma convencional, directamente en el terreno.

La finalidad es evaluar, al cabo de un año, la tasa de supervivencia de los árboles, así como su crecimiento en altura y el grosor del tronco en cada una de las metodologías aplicadas.

El equipo responsable recalca el carácter pionero de esta propuesta y su capacidad para incrementar la eficiencia de las actuaciones de restauración ecológica en la isla.