El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el conseller de Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, y el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, han participado este lunes en el acto de colocación de la primera piedra de la ampliación de la planta de soja de Elian en el Puerto de Barcelona.
Al evento también han asistido la comisionada para la promoción económica del Ayuntamiento de Barcelona, Nadia Quevedo; la cónsul general de EE.UU. en Barcelona, Lia Miller; el presidente del Puerto de Barcelona, José Alberto Carbonell; el ceo de Elian, Andreu Martín, y, de forma telemática, el ceo de Viserion, Aaron Wiegand.
La nueva factoría de concentrados y texturizados de proteína vegetal conlleva una inversión de 200 millones de euros, y el calendario prevé unos dos años de obras, periodo durante el cual la planta actual seguirá operando al 100%. Según la compañía, será “la primera planta del mundo libre de hidrocarburos”.
Hereu ha calificado la construcción de la nueva instalación como “un magnífico proyecto” que, a su juicio, refleja la apuesta de Europa por reforzar su autonomía estratégica sin renunciar a su vocación abierta.
Ha subrayado que “la industria va a más, especialmente la agroalimentaria”, y que, tras décadas de desindustrialización y deslocalización, Europa vive un proceso, textualmente, muy claro de reindustrialización y relocalización.
Declaraciones de Dalmau, Santano y Quevedo
Dalmau ha afirmado que la inversión anunciada “es la demostración de un país que está vivo, que quiere mirar al futuro y que tiene proyectos de inversión ambiciosos”.
Ha añadido que la prioridad del Govern es “poner las cosas fáciles” y acompañar a los emprendedores y empresarios para, en sus palabras, ayudarles a hacer que el país salga adelante.
Santano ha remarcado que la apuesta de Elian “demuestra que la infraestructura portuaria tiene plena confianza dentro y fuera” de España.
El secretario de Estado ha recalcado que el proyecto “consolida la posición de Barcelona como hub logístico clave de la industria agroalimentaria europea”, alineado con la estrategia del Puerto de convertirse en el principal centro logístico del Mediterráneo.
Quevedo ha indicado que la nueva infraestructura “contribuye a la resiliencia europea” y refuerza a Barcelona como polo agroindustrial mediterráneo y europeo.
Intervenciones de Miller, Carbonell, Martín y Wiegand
Miller ha destacado que Elian es “un testimonio del poder de la colaboración internacional y la tecnología de vanguardia” y ha señalado que constituye un ejemplo, textualmente, brillante de creatividad e innovación estadounidenses.
La cónsul general ha apuntado que Estados Unidos y España “deben seguir fortaleciendo y promoviendo la convergencia normativa” para garantizar alimentos seguros, sostenibles y a precios razonables.
Carbonell ha celebrado que la nueva planta incorpore más actividad industrial dentro del recinto portuario y “genera valor, aporta eficiencia a la cadena logística y reduce el impacto ambiental”.
Ha explicado que este proyecto permite avanzar en el objetivo de pasar de ser un nodo de alimentación animal a convertirse en un polo estratégico de proteína vegetal para consumo humano, un ámbito “en crecimiento y altamente internacionalizado”.
Martín ha resaltado que, en solo dos años, Elian ha logrado formar un equipo internacional, desarrollar negocio, adquirir una planta e integrar a todos sus profesionales, y ha puesto en valor que la compañía “ha construido una cadena de valor compartido en menos de dos años”.
Ha expresado su agradecimiento a las administraciones públicas, sin cuyo respaldo, ha dicho, “Elian no existiría”, y ha remarcado la vocación de servicio y el rigor de los distintos gobiernos, más allá de las ayudas económicas.
Wiegand, por su parte, ha agradecido la flexibilidad y el apoyo recibidos por la empresa y ha subrayado que Elian contribuye a que la cadena de suministro de alimentos sea más “resiliente”.