La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha retenido una partida de minicalabacines importados de Sudáfrica durante una inspección a un distribuidor mayorista de frutas y hortalizas, al comprobar que no figuraba el número de lote ni constaba la fecha de caducidad o de consumo preferente.
Según ha señalado el departamento autonómico en un comunicado, se trata de una información “obligatoria” para asegurar la correcta trazabilidad de los alimentos y la seguridad en su comercialización.
El director general de Calidad Agroalimentaria y Producto Local, Joan Llabrés, ha remarcado que los controles periódicos que se realizan tienen como finalidad “verificar que todos los productos agroalimentarios que se comercializan en Baleares cumplen la normativa vigente, especialmente en el caso de los que proceden de países terceros”.
Llabrés ha incidido en que estas intervenciones atienden también a la petición del propio sector de “reforzar la vigilancia” sobre los productos importados, con el objetivo de comprobar que “cumplen todos los requisitos comunitarios y evitar posibles situaciones de competencia desleal”.
Estas comprobaciones se integran en el programa de inspecciones que la Conselleria desarrolla a lo largo de todo el año para salvaguardar los intereses legítimos del sector agroalimentario y de los consumidores, y garantizar el cumplimiento de la normativa sobre calidad alimentaria y etiquetado.
La normativa vigente obliga a que los alimentos puestos a la venta incluyan la información necesaria para asegurar su trazabilidad, como el número de lote y otras menciones obligatorias dirigidas al consumidor, entre ellas las fechas de caducidad o de consumo preferente.
El incumplimiento de estas exigencias puede derivar en la apertura de expedientes sancionadores. En los casos de infracciones graves, las multas oscilan entre 3.000 y 15.000 euros, o bien pueden alcanzar hasta cinco veces el valor del producto.