La histórica bodega Juvé & Camps ha comunicado este miércoles que abandona la D.O. Cava y se incorpora a la marca colectiva Corpinnat con el objetivo de “poner en valor el origen Penedès y consolidar el posicionamiento de los espumosos de alta calidad” a escala internacional.
En una nota pública, la compañía argumenta que necesita “custodiar el origen Penedès” (Barcelona) con máximo rigor, método y largas crianzas, preservando las variedades tradicionales y una viticultura sostenible.
El presidente de la firma familiar y miembro de la tercera generación, Joan Juvé, sostiene que se trata de “una evolución natural” en la trayectoria de la casa, que reafirma sus valores de respeto por la tierra y búsqueda constante de la excelencia.
Asimismo, la consejera delegada, Meritxell Juvé (cuarta generación), ha subrayado la voluntad de seguir produciendo vinos que “nazcan del viñedo y reflejen fielmente su identidad”.
En el mismo comunicado, la empresa expresa su agradecimiento a la D.O. Cava por su “contribución a la historia del espumoso, así como el trabajo realizado para impulsar su prestigio”.
Un paso coherente con su proyecto y el territorio
Bajo el epígrafe “UN PASO COHERENTE”, Juvé & Camps sostiene que su entrada en Corpinnat encaja plenamente con “su proyecto y su visión de futuro para los vinos espumosos, basada en el viñedo y el territorio”, reforzando así la defensa del origen, la exigencia en viticultura y vinificación y el compromiso con la sostenibilidad.
La bodega, cuyo capital está controlado mayoritariamente por Scranton Enterprises junto con la familia Juvé, cerró 2025 con una facturación de 27 millones de euros y un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 3,1 millones de euros.