La agricultura de la Comunitat Valenciana ha concluido 2025 con un balance negativo de 340 millones de euros en un ejercicio “muy difícil” marcado por los fenómenos climáticos extremos, la proliferación de plagas, el encarecimiento de los costes de producción y la “competencia desleal” de productos procedentes de países extracomunitarios.
Así lo ha expuesto el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), Cristóbal Aguado, al presentar el balance anual. Ha precisado que las anomalías meteorológicas han supuesto pérdidas por valor de 150 millones de euros, a las que se suman 40 millones de euros por rebajas en los precios, 60 millones por “no tener materias activas suficientes para combatir las plagas” y otros 30 millones de euros derivados de los robos en el campo.
La organización agraria ha denunciado que, mientras los gastos de producción se han incrementado un 7%, los precios que perciben los agricultores han caído un 1%. En su repaso por sectores, ha resaltado los malos resultados obtenidos en cítricos, uva, arroz, cebolla, patatas, sandía, algarrobas, olivar, cereales, trufa, porcino, ovino-caprino, cunicultura y apicultura.
Aguado ha indicado que se ha tratado de un “año muy diferente” al anterior, marcado por la tragedia de la dana, aunque el campo “aún arrastrando las consecuencias” de aquellas inundaciones. Ha remarcado que “seguimos en la reconstrucción de la dana” y ha lamentado que “todo va muy lento, y es porque la magnitud del drama que tuvimos era tan grande que, pese a los esfuerzos de Tragsa y muchísimas empresas que están colaborando, la cosa va para largo y a muchos agricultores les queda mucho por resolver”.
El responsable de AVA-Asaja ha puesto el acento en el estado de los caminos rurales secundarios y ha criticado la “falta de transparencia municipal” respecto al inventario de viales dañados y su situación actual, alertando de que “en algún lugar peligra la seguridad de la maquinaria y de las personas que la llevan”. Asimismo, ha reprochado al Gobierno central que “las infraestructuras para poder prevenir si viene otra dana están todas por hacer”.
En el capítulo de aspectos positivos, ha valorado que el IVIA ha iniciado un “camino en positivo” y se ha mostrado confiado en “recuperar de nuevo que sea un instituto de mucha más referencia como habíamos tenido históricamente”. A su entender, “vamos a tener un IVIA nuevo, renovado y con perspectivas”.
Aguado ha subrayado además que el campo “está revueltoç” ante la nueva PAC, que implica un recorte del 22% en las ayudas, así como por los acuerdos comerciales con países terceros y, en particular, el pacto con Mercosur. En este sentido, considera “un brindis al sol” la propuesta de Bruselas de reducir un 5% las cláusulas de salvaguarda porque “la burocracia europea es tan lenta que necesita dos meses para ponerlas en marcha”.
AVA-Asaja ha advertido de que, si finalmente se ratifica el acuerdo con Mercosur, Brasil colocará su zumo de naranja en el mercado europeo y el cultivo de naranja “no tendrá ese complemento de viabilidad”, de modo que “los costes de mercado y transporte se comerán la vida de la naranja”. Según ha alertado, “Peligran los campos de naranjos de España” y, en paralelo, “el arroz de l'Albufera podría dejar de cultivarse”.
Aguado ha admitido que el pacto con Mercosur puede generar beneficios para la economía española y para determinados sectores agrarios como el aceite o el vino, pero ha insistido en que “no se pueden hacer acuerdos tan a la ligera” ni se debe emplear el campo “como moneda de cambio”. Ante este panorama, ha avanzado que se mantendrán las protestas del sector agrario y que el 20 de enero está prevista una movilización en Estrasburgo, coincidiendo con la primera reunión en el Parlamento Europeo sobre Mercosur. También ha anunciado nuevas acciones para exigir que el “Gobienro” español “recapacite” y rechace el acuerdo.
AVA-Asaja ha remarcado igualmente que 2025 fue un “año negro de sanidad animal”, en el que las explotaciones intensificaron sus esfuerzos frente a brotes como la gripe aviar, la dermatosis nodular contagiosa, la lengua azul y la enfermedad de Newscastle, mientras permanecían en “laerta” por la amenaza de la peste porcina africana en Cataluña.
Cristóbal Aguado ha lamentado que la entrada de nuevas generaciones en el sector agrario “es una auténtica utopía” debido a la falta de rentabilidad, la burocracia que “asfixia” al campo, la “falta de reciprocidad” con los países terceros y la escasez de fitosanitarios. “La situación es insostenible”, ha aseverado.