La agroalimentación española roza los 75.000 millones en exportaciones, pero se envejece: casi 4 de cada 10 empleados superan los 50 años, según CEU

La agroalimentación española bate récords de exportación y empleo, pero el fuerte envejecimiento de su plantilla amenaza el relevo generacional.

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La agroalimentación española roza los 75.000 millones en exportaciones, pero se envejece: casi 4 de cada 10 empleados superan los 50 años, según CEU

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El sector agroalimentario en España mueve más de 75.000 millones de euros en ventas al exterior y aporta alrededor de uno de cada diez puestos de trabajo en el país. No obstante, atraviesa un acusado proceso de envejecimiento, ya que el 37,6% de sus trabajadores tiene más de 50 años.

Así se recoge en un informe ejecutivo del Instituto Mesias -Inteligencia de Marca España, elaborado junto con la Universidad CEU, en el que los autores lanzan una “señal de alarma sobre el relevo generacional y la continuidad del modelo productivo” dentro de la cadena agroalimentaria.

El documento “Desafíos del sector agroalimentario en España”, presentado este miércoles, subraya que “el envejecimiento de la población activa no solo pone en jaque la producción, sino que actúa como un freno para la adopción de tecnologías disruptivas”.

Los responsables del estudio remarcan que “en un mercado global hipercompetitivo, la falta de una base laboral joven y tecnificada compromete la capacidad de respuesta de España ante los constantes 'shocks' comerciales”, según advierten CEU y Mesias.

A este reto se añade una presión regulatoria cada vez mayor y una innovación muy dispersa que “dificultan la transición hacia una economía más sostenible” y configuran una “tormenta perfecta”, según alertan las entidades responsables del análisis.

Frente a este escenario, el informe recuerda que la agroalimentación aporta cerca del 12% del empleo total y unas exportaciones superiores a 75.000 millones de euros, lo que permite que España “se consolida como una de las principales potencias de la Unión Europea, manteniendo una balanza comercial estructuralmente superavitaria”, incluso frente a países competidores con menores costes y “estrategias de marca mucho más agresivas”.

Como líneas de actuación, CEU y Mesias plantean impulsar un modelo de innovación con más recursos financieros y una red de ecosistemas territoriales más sólida, apoyado en la colaboración público-privada como palanca de competitividad, reforzando la capacidad científico-técnica y el valor del origen nacional.

En este contexto, la coautora del informe, Marta García Outón, recalca que “la calidad del producto por sí sola ya no garantiza el éxito internacional”.

Por su parte, el director del Instituto Mesias, José María Cubillo, defiende que “en un contexto global, hipercompetitivo, resulta imprescindible que España refuerce su estrategia de marca país en el sector agroalimentario” y subraya la necesidad de “mejorar la percepción de calidad, apostar por la diferenciación y destacar la sostenibilidad y la innovación como elementos clave para potenciar la marca España”.