La Comunidad autoriza 1.400 permisos de caza excepcionales para frenar el avance de fauna silvestre

Madrid concede 1.400 permisos de caza excepcionales para contener fauna silvestre, proteger cultivos y reducir accidentes de tráfico y riesgos sanitarios.

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La Comunidad autoriza 1.400 permisos de caza excepcionales para frenar el avance de fauna silvestre

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La Comunidad de Madrid ha tramitado 1.400 permisos de caza de carácter excepcional durante la última temporada con el fin de controlar determinadas especies silvestres y salvaguardar las explotaciones agrícolas, ya que una presencia descontrolada puede transmitir enfermedades al ganado doméstico y provocar siniestros en las carreteras.

De esta forma se ha podido supervisar el aumento de poblaciones de conejos, jabalíes y palomas, que igualmente pueden ser foco de patologías contagiosas para el ganado y causar accidentes de tráfico, tal y como ha subrayado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, en su visita a la XIII edición de Cinegética, la feria de referencia del sector en España y una de las más relevantes de Europa, que se celebra en Ifema Madrid hasta el domingo.

Novillo ha recorrido el estand autonómico, en el que se presenta la gestión de la fauna silvestre en la región y las actuaciones desarrolladas en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz. Este espacio incorpora, además, degustaciones gastronómicas, una exhibición de ilustraciones de fauna realizadas por un especialista en arte de la naturaleza, una demostración de despiece y un cocinado de carne dirigido por el chef Miguel Ángel Mateos, según ha detallado la Comunidad de Madrid en una nota.

Según ha explicado el consejero, las autorizaciones excepcionales emitidas por la Comunidad han permitido intervenir tanto en cotos como en superficies no acotadas, incluidas carreteras, líneas ferroviarias, áreas aeroportuarias, zonas urbanas y fincas agrícolas. Como resultado, el mayor volumen de capturas se ha concentrado en la población de conejos.

Fueron medio millón en 2025. A continuación se sitúan las palomas, con 250.000 abatidas, y el jabalí, con 9.000 ejemplares retirados gracias a la emergencia cinegética temporal declarada el pasado año en diez comarcas y dos municipios madrileños. Esta medida se mantendrá vigente hasta 2030, con la finalidad de minimizar los accidentes de tráfico y los daños sobre cultivos e infraestructuras.

En menor cuantía también se han concedido permisos excepcionales para la captura de corzos y ciervos mediante el refuerzo de los cupos y la implantación de controles fuera de la temporada ordinaria. Igualmente se ha autorizado el control de la urraca, cuya proliferación excesiva afecta negativamente a la fauna autóctona protegida.

En lo relativo a la caza ordinaria, la región dispone actualmente de 575.000 hectáreas habilitadas para esta actividad —un 72% de su territorio— y cerca de 1.000 kilómetros de tramos regulados en 29 ríos. En cuanto al marco normativo, Novillo ha resaltado que "se hará a través de la futura Ley de Caza y Pesca autonómica que integrará en un único cuerpo legal los aspectos cinegético y piscícola, así como las especies autorizadas, los periodos o las modalidades permitidas".

Novillo ha añadido que "dotará al sector de un marco jurídico moderno, sostenible, actual y en base a un equilibrio que garantice la conservación de los recursos naturales al tiempo que fomenta actividades tradicionales".