La cosecha de pistacho en C-LM en 2025 llegó a 11.000 toneladas y rebasó en un 30% las previsiones

Castilla-La Mancha logra en 2025 una cosecha histórica de pistacho, con 11.000 toneladas y una fuerte apuesta por la producción ecológica.

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La cosecha de pistacho en C-LM en 2025 llegó a 11.000 toneladas y rebasó en un 30% las previsiones

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La campaña de pistacho de 2025 en Castilla-La Mancha se cerró con unos resultados sin precedentes, al superar con claridad las expectativas marcadas al inicio de la temporada. De acuerdo con los datos de la Comisión Sectorial del Pistacho de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, en su última reunión se confirmó que la producción total de pistacho seco ascendió a 11.000 toneladas, lo que supone un 30% más respecto a las previsiones iniciales, que se situaban en torno a las 8.400 toneladas.

Este notable aumento de la producción ha ido de la mano de una calidad muy elevada del fruto recolectado en las explotaciones, con un alto porcentaje de pistachos abiertos, de buen tamaño y con un estado sanitario muy favorable, según detalla Cooperativas Agro-alimentarias.

En el plano comercial, el portavoz de la sectorial, Ignacio Lobato, ha subrayado la fuerte demanda que registra el pistacho de Castilla-La Mancha en los mercados, tanto en su versión convencional como en producción ecológica.

En estos momentos, se calcula que entre el 41% y el 45% del volumen total cosechado en la región corresponde a pistacho ecológico.

Durante el encuentro, se presentó además el primer borrador de los estatutos de la futura Interprofesional del Pistacho de Castilla-La Mancha, Interpistacho, con la finalidad de incorporar las propuestas de los miembros de la sectorial, así como de designar a los representantes de esta comisión sectorial que participarán en las reuniones de trabajo para la puesta en marcha de dicho organismo.

Asimismo, la Comisión Sectorial del Pistacho ha valorado positivamente el actual episodio de lluvias, ya que está favoreciendo una adecuada reserva hídrica en el suelo, imprescindible para asegurar una buena brotación de los árboles en primavera.

En consecuencia, estas precipitaciones permiten anticipar unas condiciones favorables de disponibilidad de agua para el pistacho y, por tanto, una posible buena cosecha de cara a 2026.