El sector de la flor cortada en la Costa Noroeste de la provincia de Cádiz ha comenzado esta semana a recolectar las flores destinadas a los pedidos de las hermandades andaluzas que decorarán los pasos de Semana Santa. Se trata de una campaña que se prevé “muy buena” y que podrá desarrollarse con normalidad, pese a los temporales registrados en enero y febrero, que ocasionaron importantes destrozos en estas explotaciones agrícolas.
Aunque no se dispone de una cuantificación exacta del impacto económico que la flor cortada genera en esta comarca gaditana, Luis Manuel Rivera, responsable de la flor cortada en COAG Andalucía y miembro de la Asociación de Agricultores de la Costa Noroeste de Cádiz, ha señalado a Europa Press que las ventas aumentan “año tras año”, siendo la campaña de primavera la que concentra más de la mitad de la producción anual.
Tras cerrar la campaña de San Valentín en febrero y la del Día del Padre el pasado 19 de marzo, el sector se centra ahora en ultimar los encargos de las distintas hermandades y en atender también la demanda de Portugal, país al que igualmente se exportan las flores cultivadas en Chipiona.
Claveles, iris, alelíes y flores de cera figuran entre las variedades más demandadas para esta inminente Semana Santa, que comenzará en siete días con el Domingo de Ramos.
Más de 30 comercializadoras de la zona serán las encargadas de llenar de color cientos de pasos por toda Andalucía y el resto de España, gracias a plantas que han logrado florecer pese a las complicadas condiciones que dejaron las borrascas de febrero en la comarca, y que ahora empiezan a recolectarse para esta campaña de Semana Santa.
Cuando concluya este periodo, los agricultores se volcarán en otra fecha clave, el Día de la Madre, el primer domingo de mayo, enlazando esta actividad con otros eventos como bodas, comuniones, congresos y actos especiales, en los que las flores gaditanas tienen un papel protagonista a la hora de decorar los distintos espacios.