El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado en Bruselas la puesta en marcha de cláusulas de salvaguarda ágiles, controles estrictos en frontera y un trato equitativo en los acuerdos comerciales con terceros países, con el fin de proteger a agricultores y ganaderos españoles frente a la competencia desleal.
Tras intervenir en el primer Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca del año en Bruselas, donde ha acudido en representación de las comunidades autónomas, Barrachina ha señalado que "el nuevo semestre es una oportunidad para la reconciliación de la Comisión Europea con los agricultores y los ganaderos, que en muchas ocasiones no conocen en profundidad los debates que se producen en Bruselas ni comparten sus finalidades", según ha informado la Generalitat.
El responsable autonómico ha defendido que "puede haber una reconciliación si verdaderamente lo que se pretende es garantizar primero cláusulas de salvaguarda, controles eficaces en frontera e igualdad de trato en los estándares, y solo después avanzar en nuevos acuerdos comerciales". A su entender, "no puede hacerse al revés, aprobando tratados sin garantías reales de control ni mecanismos de defensa".
Barrachina ha recordado que "el agricultor español cumple las reglas más exigentes del mundo. Lo mínimo es que Europa garantice que quien quiera vender aquí cumpla con las mismas normas". Por ello, ha planteado reforzar de manera global los instrumentos de defensa del sector agrario europeo, de forma que las cláusulas de salvaguarda se activen de inmediato cuando se registren caídas de precios o prácticas de competencia desleal, incluso si el perjuicio se limita a un solo Estado miembro o a una región concreta. "No podemos esperar meses a reaccionar cuando el daño ya esté hecho", ha advertido.
Asimismo, ha reclamado que estas herramientas se acompañen de topes claros a las importaciones que disfrutan de aranceles reducidos y de controles fronterizos efectivos y homogéneos en toda la Unión Europea. En sus palabras, "sin controles reales, las cláusulas se quedan en papel mojado".
El conseller ha reiterado la necesidad de aplicar sin excepciones las denominadas cláusulas espejo, de modo que los productos procedentes de países terceros se sometan a los mismos requisitos medioambientales, sanitarios, de bienestar animal y laborales que se exigen a los productores europeos. "No es proteccionismo; es justicia y sentido común", ha remarcado.
Exigencias para la futura PAC
En cuanto al diseño de la próxima Política Agraria Común (PAC), Barrachina ha pedido que el nuevo marco cuente con financiación suficiente: "Si somos los que tenemos mayores impedimentos y controles, también debemos tener un resarcimiento económico". Ha abogado así por aumentar los fondos en el siguiente marco financiero europeo para asegurar la rentabilidad de las explotaciones, la estabilidad del tejido agrario y el relevo generacional.
El titular de Agricultura ha alertado de que la PAC posterior a 2027 no debe rebajar ni diluir los instrumentos esenciales para la supervivencia del sector y ha reclamado garantías para que actuaciones como el apoyo a los regadíos no queden comprometidas en el próximo periodo de programación. También ha defendido que las regiones dispongan de un papel central en la definición y ejecución de la política agraria comunitaria.
"Las comunidades autónomas gestionamos el día a día del campo y conocemos sus problemas reales", ha subrayado, al tiempo que ha reclamado que las instituciones europeas atiendan la voz del territorio si se aspira a diseñar políticas eficaces y asegurar un relevo generacional real en el sector agrario.