La indicación geográfica protegida (IGP) Sobrassada de Mallorca ha concluido el ejercicio 2025 con la salida al mercado de 5,6 millones de piezas y más de dos millones de kilos comercializados, consolidando así su volumen de producción.
El consejo regulador ha señalado en un comunicado que se trata de “resultados reseñables por su estabilidad” y por la consolidación de “tendencias de consumo” que apuntalan su posición como producto de referencia en su categoría.
Durante el pasado año, el archipiélago balear concentró el 36,7% del mercado y registró un incremento del 3% respecto a 2024, dato que, según el organismo, ratifica el grado de reconocimiento del producto en su ámbito natural de consumo.
El resto de España continuó siendo el principal destino de la producción, al absorber el 59,3% del total. No obstante, este canal experimentó un retroceso del 2,7%, un “descenso relativo” ya que, en paralelo, la elaboración global aumentó un 0,5%, matiza el consejo.
En el plano internacional, la IGP mantuvo su presencia en mercados exteriores, con ventas en países como Francia, Alemania, Suiza, Lituania, Portugal, Andorra y el Reino Unido, que en conjunto representaron el 4% del volumen total comercializado.
Pese a ello, la entidad reguladora ha remarcado que la expansión en el exterior sigue condicionada por la necesidad de un mayor respaldo institucional a las variedades amparadas por la IGP, obligadas a competir en desventaja frente a grandes grupos industriales.
Sobrassadas de menor tamaño, la gran tendencia
Entre las dinámicas de consumo más significativas de 2025, el consejo regulador ha subrayado el fuerte tirón de los formatos pequeños. Las piezas de menor peso concentraron el 50% de las ventas en número de unidades, mientras que las de menos de 500 gramos sumaron más del 85% de toda la comercialización.
En lo referente a las distintas categorías amparadas, la distribución de la venta se dividió entre la Sobrassada de Mallorca IGP, con 1,9 millones de kilos (el 94% del total), y la Sobrassada de Mallorca de Cerdo Negro IGP, con 116.543 kilos (6%), lo que confirma el peso mayoritario de la variedad estándar frente a la de cerdo negro.
“La IGP está avanzando en la dirección correcta, con un enfoque cada vez más sólido en conocimiento del producto, difusión de sus características y refuerzo de la trazabilidad, sin perder el vínculo con la elaboración tradicional y la sostenibilidad del territorio”, ha manifestado el presidente del consejo regulador, Andreu Palou.
La IGP Sobrassada de Mallorca, organismo encargado de garantizar la calidad del producto, agrupa en la actualidad a 15 empresas elaboradoras y 24 explotaciones ganaderas inscritas. Entre sus principales cometidos figuran el control del cumplimiento de los requisitos de producción, elaboración y curación de la sobrassada, con el objetivo de preservar las propiedades diferenciales que la caracterizan.