La Junta reclama al Gobierno una mesa técnica urgente de sanidad vegetal para frenar plagas tras las borrascas

Andalucía reclama una mesa técnica estatal de sanidad vegetal para reforzar el uso de fitosanitarios y frenar plagas agravadas tras las últimas borrascas.

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El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha reclamado este miércoles al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la convocatoria de una mesa de trabajo técnica extraordinaria en materia de sanidad vegetal entre las comunidades autónomas. El objetivo es estudiar de forma conjunta las medidas a aplicar, entre ellas la autorización de las herramientas fitosanitarias necesarias para garantizar la viabilidad económica del sector productor, especialmente tras el impacto de las últimas borrascas.

Fernández-Pacheco ha realizado este llamamiento durante el decimoctavo Symposium de Sanidad Vegetal, un encuentro de referencia que actúa como principal foro nacional sobre esta disciplina. En su intervención, el consejero ha subrayado “la necesidad de liderar el debate en sanidad vegetal y abordar de manera urgente, seria, ágil y desde el rigor técnico la estricta aplicación de la actual legislación europea en esta materia y cómo mejorar este procedimiento teniendo en cuenta cómo están actuando otros estados miembros competidores de nuestros productores”.

El responsable andaluz ha recordado que la Unión Europea dispone del marco normativo más estricto para la autorización de productos fitosanitarios, lo que aporta garantías tanto a agricultores como a consumidores. Sin embargo, ha advertido de que es imprescindible ofrecer mayor estabilidad regulatoria a los productores para evitar cambios bruscos que generen vacíos difíciles de cubrir a la hora de proteger las cosechas. A su juicio, “el mayor reto al que nos enfrentamos en estos momentos en agricultura es el de las enfermedades de sanidad vegetal. Un asunto que no es menor y que está poniendo en jaque el campo andaluz, una de las primeras potencias en producción agrícola a nivel europeo y despensa de alimentos hortofrutícolas para millones de europeos”.

El consejero ha enumerado varios factores que favorecen la expansión de estas patologías en los cultivos, como las consecuencias del cambio climático, el intenso flujo de intercambios comerciales internacionales, la menor aplicación de sustancias en las explotaciones y las exigencias de las cadenas de distribución en cuanto a la ausencia total de organismos nocivos en los productos vegetales. Pese a los esfuerzos de los productores andaluces por implantar técnicas de gestión integrada de plagas, priorizando las prácticas culturales, la lucha biológica o el empleo de biopesticidas, ha reconocido que las poblaciones de insectos y enfermedades continúan aumentando campaña tras campaña.

“Lo hemos visto con el mildiu en la vid, el algodoncillo en el olivar, el parvispinus en el pimiento o el pulgón en los hortícolas, entre otras muchas enfermedades que siguen arrasando con nuestros cultivos. Cultivos que son principales para nuestra economía y que se ven mermados”, ha remarcado. En relación con el pulgón, Fernández-Pacheco ha incidido en que la situación en el Levante almeriense es especialmente grave. “Su incidencia está siendo de tal magnitud que actualmente hay afectada entre el 60 y 70 por ciento de la superficie de producción de cultivos hortícolas al aire libre, siendo la lechuga el principal cultivo más afectado, pero también otras como las espinacas”, ha precisado.

Ante este escenario, ha reiterado que el campo necesita herramientas eficaces y disponibles de inmediato para frenar estas plagas. “Sabemos que con las nuevas lluvias el problema en sanidad vegetal se agravará en Andalucía y nuestros agricultores se enfrentarán a situaciones complejas para proteger sus cosechas”, ha señalado. En esta línea, ha admitido que, “a pesar de los esfuerzos de los agricultores andaluces por ser ejemplos en innovación y en producción ecológica e integrada, no es suficiente y los agricultores necesita soluciones seguras y sostenibles como el uso de fitosanitarios siempre y cuando sea necesario”.

Fernández-Pacheco ha puesto en valor las actuaciones impulsadas por la Junta de Andalucía, entre ellas los 22,5 millones de euros destinados a compensar los gastos extraordinarios y las pérdidas ocasionadas en el sector por la incidencia de plagas como el Thrips parvispinus, el algodoncillo o el mildiu. También ha destacado la estrategia de lucha biológica integrada desplegada para combatir las plagas y reforzar la sostenibilidad del modelo agrícola andaluz mediante la innovación, la investigación y la transferencia de conocimiento a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa).

Del mismo modo, ha resaltado el plan de vigilancia y prospección desarrollado por un amplio equipo de técnicos y personal especializado repartido por toda la comunidad, con el fin de proteger la salud de los cultivos y garantizar una detección temprana que permita erradicar o contener las plagas con garantías. “Una tarea de vigilancia fitosanitaria en la que es fundamental la interlocución y la colaboración del sector, científicos, empresas y administraciones implicadas para remar en la misma dirección y dar soluciones al manejo de las plagas y la protección de los cultivos. Una labor que es de todos y que se complementa con la autorización de productos fitosanitarios amparados por un marco regulatorio estable y seguro”, ha concluido.