La Junta de Andalucía ha alertado de que la plaga de pulgón --Aphididae-- podría estar afectando ya a alrededor del 70 por ciento de la superficie de cultivos hortícolas al aire libre en la provincia de Almería. Esta situación ha llevado al Ejecutivo andaluz a reiterar ante el Ministerio de Agricultura la petición de una autorización excepcional para emplear productos fitosanitarios con spirotetramat con el fin de contener su avance.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha expuesto este escenario en el Parlamento andaluz al contestar a una cuestión formulada por el Grupo Popular sobre las consecuencias de la plaga en cultivos de hoja verde, como lechugas y espinacas, así como en los cítricos del Levante almeriense.
Durante su intervención, la diputada Ángeles Martínez ha detallado que los productores “están viendo cómo camiones completos de mercancía están siendo rechazados o devueltos, lo que en algunos casos les obliga incluso a labrar sus propias cosechas”.
La parlamentaria 'popular' ha añadido que, solo en los últimos días, se han perdido más de 2.000 hectáreas de lechuga en el Levante almeriense y ha avisado de que, si no se permite el uso del producto que demanda el sector, las pérdidas podrían rebasar las 10.000 hectáreas en las próximas semanas.
Fernández-Pacheco ha incidido en que el problema trasciende a Andalucía y se extiende a otras autonomías como Murcia, Valencia, Cataluña o Extremadura, subrayando que la sanidad vegetal es uno de los “mayores retos para la agricultura actual”.
En esta línea, ha respaldado la autorización del fitosanitario reclamado por los agricultores, cuya sustancia activa ya ha demostrado ser eficaz con anterioridad y se aplica en varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania, Grecia, Portugal, Eslovenia e Italia.
Al mismo tiempo, ha señalado que, aunque el sector recurre a herramientas como la gestión integrada de plagas, la lucha biológica o los biopesticidas, estas actuaciones “no son suficientes” para contener determinadas plagas, pese a que los productores almerienses son “referencia” en el uso del control biológico.
El consejero ha precisado igualmente que, tras las gestiones realizadas, el Ministerio ha dado luz verde al empleo de otro producto con cyantraniliprol, pero ha recalcado que el Gobierno andaluz mantiene su exigencia de que se autorice también el producto inicialmente solicitado, dada la gran extensión de superficie afectada.
De acuerdo con la normativa vigente sobre comercialización de productos fitosanitarios, esta autorización excepcional podría concederse para un uso restringido y supervisado durante un máximo de 120 días.
Mesa técnica de trabajo sobre sanidad vegetal
Por otra parte, el responsable andaluz de Agricultura ha informado a los diputados de que la Junta de Andalucía ha pedido al Ministerio la puesta en marcha de una mesa técnica de trabajo extraordinaria dedicada específicamente a cuestiones de sanidad vegetal.
El propósito de este foro sería, como ha destacado, “hacer una profunda reflexión y analizar y autorizar las herramientas fitosanitarias que necesita el sector”. A juicio del consejero, esta iniciativa es “imprescindible y urgente” porque “sin sanidad vegetal no hay agricultura, y sin agricultura no hay futuro ni para Andalucía ni para el resto del planeta”.