La Plataforma del Castañar advierte de focos de avispilla en la Sierra de Huelva

La Plataforma del Castañar detecta focos de avispilla en la Sierra de Huelva y alerta de graves riesgos para el ecosistema y la economía serrana.

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La Plataforma del Castañar advierte de focos de avispilla en la Sierra de Huelva

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La Plataforma Onubense de Defensa del Castañar (PODC) ha comunicado la aparición de posibles focos de la avispilla del castaño en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, una plaga capaz de causar graves daños en los castañares de la zona.

Tal y como detalla la organización en una nota de prensa, la avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus) es un himenóptero de la familia de los cinípedos, originario de China. Su presencia en la sierra se ha constatado entre febrero y marzo de 2026 y, a la vista de lo ocurrido en otros territorios, su expansión y agresividad podrían dispararse a partir de 2027.

En relación con los efectos a corto plazo, la Plataforma advierte de que "podría generar perdidas al sector de la castaña del 80% de la producción e incluso la muerte del árbol". Se trata de un problema "muy grave" y con "consecuencias imprevisibles", según subrayan, "dado el impacto que puede tener en el incremento del abandono de los castañares y la desaparición del ecosistema en el Parque Natural serrano".

En esta línea, alertan de que "se acrecienta el riesgo en un entorno ya abandonado parcialmente y podría causar un daño irreparable también a la economía de los pueblos serranos por la desaparición de un paisaje emblemático, combinada con otras enfermedades como la tinta o el chancro que pueden acelerar la muerte del árbol".

Este escenario "desolador" que "pone en riesgo también otras actividades de interés para la zona", entre ellas el turismo ligado al paisaje del castañar, "se ve agravado por la circunstancia de que el problema no se puede erradicar". "Tan solo se puede controlar mediante la introducción del Torymus Sinensis, antagonista de la avispilla en el territorio, con el objetivo de establecer una lucha biológica y mantener el equilibrio entre el problema y la solución", han explicado desde la entidad.

La Plataforma recuerda que ya se han llevado a cabo experiencias de recuperación de castañares afectados por la avispilla en Italia, Francia, Galicia, Castilla León, Extremadura y también en Málaga. No obstante, puntualizan que estos procesos "requieren la implicación tanto del sector castañero como de las Administraciones competentes".

El tratamiento de la plaga en sus primeras fases, con una duración aproximada de tres o cuatro años, exige "el desarrollo de capacidades en el territorio basadas en el conocimiento de los síntomas que produce la plaga en el castaño, el ciclo biológico de la avispilla, los métodos de administración y control del Torymus, y el impulso de cambios en las prácticas culturales, que permitan desarrollar el equilibrio biológico deseado entre las dos especies".

Con el inicio de la brotación ya pueden observarse los primeros signos de la avispilla, por lo que la colaboración de agricultores, propietarios de fincas y vecinos se considera "fundamental". La PODC insta a revisar los castaños en estas fechas, localizar posibles síntomas como agallas en brotes y hojas, evitar la manipulación o traslado de material vegetal y comunicar cualquier sospecha a la Oficina del Parque Natural, Oficinas Comarcales Agrarias, ayuntamientos o a la propia Plataforma.