La renta agraria de Catalunya se ha situado en 2.805,1 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 7,66% respecto al ejercicio anterior y la cifra más elevada desde 2001 en términos de renta nominal. Si se descuenta el efecto de la inflación —renta real—, el aumento se sitúa en el 5,21%.
El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha atribuido este avance, sobre todo, a una "fuerte recuperación de la producción agrícola". Lo ha explicado este miércoles en rueda de prensa durante la presentación de la estimación de la renta agraria realizada por el Gabinet Tècnic de la Conselleria.
Ordeig ha remarcado que esta renta refleja el valor que genera la actividad productiva agraria y sirve para medir la remuneración del conjunto de los factores de producción del sector.
Las producciones agrícolas han crecido un 10,03%, hasta alcanzar los 2.460,54 millones de euros, impulsadas por unas cosechas favorables. Destaca el comportamiento de los cereales, cuya producción se ha disparado un 52,26%, seguido de la fruta fresca (+13,75%) y del vino y el mosto (+46,04%).
En paralelo, la producción ganadera se ha mantenido prácticamente estable (+1,18%). Este ligero avance se explica, por un lado, por la subida de los precios en el sector bovino tras la reducción de la oferta por la afectación sanitaria y, por otro, por la caída de las cotizaciones del porcino, agravada por la crisis de la peste porcina africana (PPA). A ello se suma la evolución positiva de aves y huevos, mientras que los consumos intermedios también han permanecido sin grandes cambios.
Por ramas de actividad, dentro de las producciones agrícolas el mayor valor económico procede del sector de la fruta (tanto dulce como seca), seguido de las hortalizas, las plantas y flores y, a continuación, los cereales. En el ámbito ganadero, el porcino continúa siendo el principal generador de valor.
EVOLUCIÓN
De acuerdo con los datos de la Conselleria, entre 2021 y 2022 la renta agraria se vio lastrada por un fuerte encarecimiento de los costes de producción, una situación que se agravó con la sequía de los años posteriores. A partir de 2023 empezó a revertirse la tendencia gracias a la mejora de la producción ganadera y a la recuperación del sector frutícola.
Esta dinámica positiva se consolida en 2025, en un contexto que Ordeig ha definido como el "de más complejidad de las últimas décadas", aunque ha matizado que estas cifras no implican que los agricultores vivan "su mejor momento de los últimos 20 años".
En relación con las crisis sanitarias que han afectado a la ganadería, el conseller ha señalado que su impacto es, a su entender, evidente, pero ha defendido que "la gestión rápida y contundente" ha permitido superar antes estas situaciones y reducir sus efectos.
Además, ha subrayado que para garantizar en los próximos años una renta agraria elevada, estable y en crecimiento es imprescindible "acelerar todos los cambios e inversiones". En este sentido, ha insistido en la necesidad de apostar por las energías renovables y la descarbonización del sector.