La tensión bélica encarece en más de 25 millones de euros los costes del campo granadino, según Asaja

La guerra entre Irán y EE. UU. dispara fertilizantes y gasóleo y añade más de 25 millones en costes al campo granadino, según Asaja.

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La tensión bélica encarece en más de 25 millones de euros los costes del campo granadino, según Asaja

La tensión bélica encarece en más de 25 millones de euros los costes del campo granadino, según Asaja

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Asaja ha advertido de que la guerra entre Irán y Estados Unidos ha provocado una nueva escalada en el precio de los insumos básicos del campo y, en plena campaña de abonado de cobertera, que se prolongará durante tres meses, los agricultores de la provincia de Granada tendrán que asumir un sobrecoste superior a 25 millones de euros únicamente en fertilizantes y gasóleo agrícola.

Ante este escenario, la organización agraria exige la puesta en marcha de un paquete de medidas urgentes que ayude a paliar el impacto sobre un sector que “ya arrastra serios problemas de rentabilidad, el único que no tiene capacidad para repercutir los incrementos en el precio final de los alimentos, siendo el eslabón más débil de la cadena”.

En lo que respecta a los fertilizantes, el encarecimiento del nitrógeno, con más de 15 céntimos de subida, supone “un impacto millonario” directo sobre las más de 69.000 hectáreas de cereal y las 208.000 hectáreas de olivar existentes en la provincia.

Solo en estos dos cultivos el sobrecoste rebasará los 20,8 millones de euros y, si se suma un diez por ciento adicional para incluir el resto de producciones, el aumento total del gasto en fertilización superará los 22,89 millones de euros durante los tres meses de campaña, de acuerdo con las estimaciones que maneja Asaja.

El fertilizante supone alrededor del 35 por ciento de los costes de producción en numerosas explotaciones, lo que convierte este encarecimiento en un golpe de carácter estructural para la viabilidad económica de las fincas.

Aunque se recomienda adelantar las compras para esquivar nuevas subidas, en la práctica almacenar abono en las explotaciones (cuando es factible) incrementa el riesgo de robos, de modo que muchos agricultores se ven forzados a adquirirlo progresivamente a precios cada vez más altos.

El gasóleo agrícola añade todavía más presión. En plena campaña de labores, con miles de hectáreas en proceso de abonado, el alza del precio por litro, de 0,96 euros a 1,33 euros, generará un sobrecoste extra superior a 2,5 millones de euros.

“Eso sin contar que los precios actuales en surtidor aumentan cada día, no respondiendo únicamente a la evolución real del mercado energético, sino también a movimientos especulativos que incrementan todavía más la incertidumbre”, señalan desde Asaja.

En su conjunto, el encarecimiento de fertilizantes y combustible supondrá más de 25,4 millones de euros adicionales para el campo granadino en una sola campaña, una cantidad muy elevada para un sector que “ya arrastra problemas de rentabilidad, aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), incremento de cotizaciones sociales y elevada presión fiscal”.