La Unió Llauradora ha reclamado a la Conselleria de Agricultura la puesta en marcha de una ayuda directa extraordinaria, de concesión inmediata, para todos los titulares de explotaciones de uva para vinificación inscritos en el Registro Vitícola de la Comunitat Valenciana. Al mismo tiempo, insta a activar los procedimientos necesarios para que “la vendimia en verde sea una realidad esta próxima campaña”.
La organización agraria plantea que esta ayuda cuente con una dotación económica suficiente para atender las necesidades reales del conjunto de explotaciones afectadas. Su propósito sería compensar en parte las pérdidas económicas sufridas, sostener la viabilidad de las explotaciones y frenar el abandono de los viñedos, según ha señalado en un comunicado.
La Unió subraya que la tramitación debería completarse y el dinero abonarse antes del inicio de la próxima campaña vitícola, dada “la situación de urgencia que atraviesa el sector”.
El sector vitícola de la Comunitat Valenciana desempeña un papel esencial dentro de la actividad agraria valenciana, tanto en términos económicos como sociales y territoriales. La entidad remarca que la uva para vinificación “contribuye de manera decisiva al equilibrio del medio rural, a la configuración del paisaje agrario y a la preservación del patrimonio cultural y ambiental de numerosas comarcas valencianas”.
Más costes, clima adverso y mercados en contra
En los últimos ejercicios, el sector, según La Unió, se ha visto “gravemente afectado por un cúmulo de circunstancias que inciden de manera directa y negativa en la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones”. El aumento continuado de los costes de producción, unido a episodios climáticos adversos, ha derivado en una caída notable de las cosechas y en una presión creciente sobre la continuidad económica de muchas explotaciones vitícolas.
A estos problemas se suman factores externos como la evolución desfavorable de los mercados y determinadas políticas comerciales que merman la competitividad del sector. “Esta situación compromete no solo la viabilidad inmediata de las explotaciones, sino también su capacidad para mantener la actividad en campañas futuras”, ha alertado la organización.
La Unió Llauradora avisa de que la pérdida de rentabilidad está provocando “un riesgo real de abandono de parcelas, con consecuencias negativas sobre la biodiversidad, así como sobre la ocupación y la fijación de población en el medio rural, especialmente en aquellos municipios donde la viña constituye una actividad económica esencial”.
Desde el punto de vista técnico e institucional, considera “evidente que el mantenimiento del sector vitícola valenciano requiere una respuesta específica y extraordinaria”. En este sentido, recuerda que otras comunidades autónomas han puesto en marcha recientemente ayudas directas excepcionales para hacer frente a situaciones similares, lo que deja a los productores valencianos “en una posición de desventaja competitiva”.
La Unió demanda que esta línea de apoyo sea plenamente compatible con las medidas de la PEPAC, incluidos los eco-regímenes, las ayudas asociadas, las ayudas a las inversiones y otros instrumentos como la vendimia en verde.
Vendimia en verde para estabilizar el mercado
Por otro lado, la organización ha solicitado a la Conselleria de Agricultura que ponga en marcha de inmediato los trabajos técnicos y administrativos necesarios y remita, antes del próximo 15 de enero, la solicitud correspondiente al Ministerio de Agricultura. El objetivo es que la Comunitat Valenciana pueda acogerse a la medida de la cosecha en verde en la campaña vitivinícola 2026 y evitar que se repita la situación del pasado año, cuando no se tramitó.
La coyuntura actual del mercado del vino sigue marcada por una demanda débil, dificultades en la comercialización y una presión a la baja sobre los precios de la uva, circunstancias que repercuten directamente en la rentabilidad de las explotaciones vitícolas valencianas. En este escenario, la organización agraria considera “especialmente relevante anticipar medidas como la vendimia en verde que permitan ajustar la oferta, evitar excedentes y contribuir a la estabilización del mercado y de las rentas de las personas viticultoras”.