La Unió Llauradora ha instado al Ministerio de Agricultura a poner en marcha de forma inmediata un paquete de ayudas para el sector vitivinícola similar al aprobado por Francia, donde se ha articulado una línea específica de apoyo dotada con 40 millones de euros destinada a la vitivinicultura.
“En España ni siquiera se identifican las medidas que poner sobre la mesa, en un desinterés claro por afrontar la crisis de un sector que es estratégico”, ha lamentado la organización agraria en un comunicado.
La Unió Llauradora alude a la reciente publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) del reglamento que fija una medida excepcional de destilación de crisis —retirada del excedente de producción— de carácter temporal para hacer frente a las tensiones de mercado en el sector vitivinícola francés durante la campaña de comercialización 2025/2026.
El Reglamento establece que Francia dispondrá de una ayuda financiera de la Unión Europea por un importe total de 40 millones de euros, destinada a respaldar esta destilación de crisis de carácter temporal.
Según subraya la organización, esta cuantía representa el 8,88 % del fondo total de la reserva de crisis de la Comisión, cifrada en 450 millones de euros. Paralelamente, las actuaciones previas al dispositivo de arranque previsto para 2026 —con 130 millones de euros de ayudas estatales— contemplan la eliminación definitiva de casi 28.000 hectáreas de viñedo, con apoyos medios cercanos a 4.000 euros por hectárea, todo ello antes del 31 de diciembre.
Este esfuerzo presupuestario se suma al ya realizado en 2025, cuando, con un montante de 120 millones de euros, se compensó el arranque de 27.461 hectáreas de viñedo.
La Unió Llauradora ha criticado que, en contraste, en España “el sector no es capaz de poner sobre la mesa ni qué medidas llevar a cabo”. Ha denunciado que ni los Consejos Reguladores, ni las comunidades autónomas, ni el propio Ministerio están definiendo estrategias que permitan reequilibrar el sector y recuperar la rentabilidad del viñedo mediante precios que remuneren adecuadamente la uva de vinificación.
En esta línea, la organización incide en que, en un escenario de crisis de demanda y caída del consumo, las políticas del sector comercial y el ajuste de sus cuentas se realizan casi siempre a costa de reducir la rentabilidad de los viticultores, ya sea comprando menos uva o rebajando los precios de la materia prima, lo que acaba comprometiendo la continuidad de muchas explotaciones.
Vendimia en verde, única herramienta aplicada
La única actuación puesta en marcha hasta ahora, recalca la organización, es la vendimia en verde, y además solo en seis comunidades autónomas, entre ellas la Comunitat Valenciana “gracias a la petición de La Unió”.
En este sentido, la Conselleria de Agricultura ha publicado la convocatoria de ayudas a la cosecha en verde para viñedo en 2026, una intervención incluida en la PAC orientada a contribuir al equilibrio del mercado vitivinícola. Esta herramienta permite eliminar los racimos de uva antes de que maduren, reduciendo la producción final y evitando un exceso de oferta que presione todavía más a la baja los precios.
“No obstante, el contexto en el que se activa esta ayuda sigue siendo preocupante. A la inestabilidad del mercado se suman factores como el encarecimiento de costes energéticos, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial internacional”, ha expuesto la organización agraria.
La Unió considera que esta intervención “evidencia la situación crítica del sector, pero no soluciona los problemas estructurales de rentabilidad”. Por ello, la entidad reclama “políticas que garanticen precios justos, regulación del mercado y medidas frentes a la competencia desleal”.