La Unión reclama que técnicos de la Junta calculen los daños por las borrascas en las explotaciones agrarias

La Unión exige que los técnicos de la Junta valoren los daños por inundaciones en el campo extremeño y denuncia que muchos afectados quedarán sin ayudas.

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La organización profesional agraria La Unión ha pedido a la Junta de Extremadura que las tasaciones de los desperfectos provocados por las inundaciones en las explotaciones se lleven a cabo directamente por los técnicos de la Administración autonómica. De este modo, no serían las organizaciones agrarias ni las cooperativas quienes tuvieran que desplazarse a las fincas para recopilar sobre el terreno la información de los daños.

Esta demanda ha sido planteada por el secretario general de La Unión Extremadura, Luis Cortés, en una rueda de prensa celebrada este miércoles en Mérida, donde ha advertido de que “más de la mitad” de los afectados por las pérdidas derivadas de las inundaciones, que ha cuantificado en 250 millones de euros hasta el momento, “se van a quedar sin ayudas del Ministerio y sin saber que va a hacer la Junta de Extremadura”.

Durante su comparecencia, Cortés ha detallado que las lluvias continuadas registradas en este inicio de 2026 han originado “daños muy importantes en el sector agrario de la región, tanto en instalaciones agrarias como en distintos cultivos y ganaderías”, unos perjuicios que todavía se están analizando.

De hecho, ha subrayado que “todavía se necesita más tiempo para hacer una evaluación más exhaustiva de los daños”, puesto que aún no se conoce “la evolución de los daños en las plantaciones de frutal u olivar, ya que los daños en el sistema radicular y la futura asfixia radicular solo se podrá apreciar una vez que florezcan y broten dichos frutales”.

En esta primera aproximación, el responsable de La Unión ha estimado que las pérdidas “puedan superar los 250 millones de euro entre cultivos, plantaciones e infraestructuras”, si bien ha advertido de que este importe “se podría incrementar de manera sustancial dependiendo del daño por asfixia radicular en las plantaciones de olivar y frutales que aún no se pueden apreciar”.

Ante este escenario, ha recordado que el Ministerio de Agricultura ha puesto en marcha una línea de ayudas “donde la mayor parte de la región ha quedado excluida”, ya que, según ha remarcado Luis Cortés, “han quedado fuera toda la provincia de Cáceres e importantes comarcas de Badajoz que también han sufrido pérdidas muy importantes por las lluvias acaecidas”, según recoge APAG Extremadura Asaja en un comunicado.

Al mismo tiempo, ha criticado que la Junta de Extremadura “se ha limitado a colgar en su página web, el 16 de febrero, un enlace para que los damnificados aporten pruebas de los daños ocasionados”, por lo que ha señalado que “no parece que haya mucho empeño” por parte del Ejecutivo regional “en aprobar ayudas para paliar al menos parte de los daños ocasionados y que en su mayoría no son asegurables”.

En esta línea, Cortés ha rememorado que la Junta de Extremadura dispone de 88 oficinas comarcales agrarias y oficinas veterinarias repartidas por todo el territorio, con más de 515 funcionarios destinados en ellas, a los que se suma el personal de los servicios regionales y provinciales. Sin embargo, ha censurado que “estos funcionarios no se mueven de sus despachos y hay que llevarles todos los datos de los daños”, ya que “no se dignan en visitar las explotaciones”.

“¿Para qué queremos técnicos agrarios si no se mueven de sus oficinas?”, se ha cuestionado Luis Cortés, quien ha insistido en que La Unión ha reclamado formalmente a la Junta de Extremadura que las valoraciones de los daños provocados por las inundaciones se efectúen mediante inspecciones realizadas por sus propios técnicos.