La Universidad de Córdoba (UCO) ha llevado a cabo la “primera caracterización socioproductiva de la trashumancia en España con perspectiva agroecológica”, un trabajo pionero que “identifica tres tipos de sistemas trashumantes” en el país y constata su vínculo con la sostenibilidad de los ecosistemas.
En una nota informativa, la UCO subraya que, “más allá de su valor económico, el pastoreo realiza contribuciones ambientales, sociales y culturales esenciales que son cruciales para la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático”.
Dentro de los sistemas ganaderos extensivos, la institución académica destaca que la trashumancia ejerce “un papel fundamental en la sostenibilidad socioecológica y la vitalidad de los territorios rurales. Se trata de una práctica milenaria que implica la migración estacional de los rebaños, desplazados por los pastores a otras latitudes en busca de alimento y condiciones climáticas favorables”.
El estudio ha sido desarrollado por un equipo encabezado por el Instituto de Sociología y Estudios Campesinos de la Universidad de Córdoba, que presenta por primera vez una caracterización socioproductiva de los sistemas trashumantes en España desde un enfoque agroecológico, integrando dimensiones económicas, productivas, socioculturales, políticas y de gobernanza.
Según detalla el investigador principal, Francisco Lagos Susaeta, el objetivo del trabajo es “aportar información, evidencia y testimonios de la ganadería trashumante, como patrimonio vivo de inmenso valor cultural, social y ecológico, que entrega claves para una interacción realmente sostenible con nuestros ecosistemas y en la producción de nuestros alimentos”.
Esta radiografía de la trashumancia en el territorio español ofrece datos clave para comprender su viabilidad presente y su peso en el medio rural. Los resultados revelan que existe “gran diversidad entre los trashumantes españoles, pero que comparten una base cultural y práctica común, moldeada por presiones y circunstancias políticas, económicas y ecológicas”.
Lagos subraya que el trabajo de la UCO “proporciona información transversal y actualizada sobre un sistema que, aunque valorado discursivamente, carece de datos actuales y detallados”.
El estudio también analiza “la alineación de las prácticas trashumantes con los principios agroecológicos definidos por el Panel de Expertos de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Seguridad Alimentaria, demostrando que la trashumancia tiene alta congruencia con los principios agroecológicos relacionados con los ecosistemas”.
Entre estos principios se encuentran el “reciclaje de nutrientes, la reducción de insumos, la salud del suelo y la promoción de la biodiversidad, a la vez que demuestran una alta resiliencia a presiones externas como son las políticas de intensificación agraria, la volatilidad del mercado y el cambio climático”.
La investigación se apoya en 84 entrevistas realizadas a pastores trashumantes de ocho comunidades españolas y se ha diseñado con una metodología mixta. El análisis cualitativo de las conversaciones permitió detectar las percepciones y evidencias más repetidas sobre aspectos ecológicos, productivos, económicos, políticos y sociales. Paralelamente, la parte cuantitativa, basada en estadística descriptiva y análisis multivariante, hizo posible distinguir tres grupos de trashumantes con rasgos propios.
Grupos de trashumantes españoles
Los tres perfiles identificados se asocian principalmente a las vías pecuarias y a los territorios donde se desarrolla la actividad ganadera, con un grupo vinculado a la Cañada Real Conquense, otro a la Cañada Real Segoviana y un tercero a la zona de Santiago-Pontones, en la provincia de Jaén.
El primer grupo, con una media de edad de 55 años, realiza recorridos trashumantes de mayor longitud, maneja rebaños más numerosos y con mezcla de especies. El segundo grupo está formado por ganaderos más jóvenes, con una media de 47 años, centrados sobre todo en el vacuno, especialmente de raza avileña negra ibérica, con desplazamientos más cortos que los del primer grupo y con canales de comercialización más variados y directos.
El tercer grupo desarrolla la trashumancia principalmente entre la Sierra de Segura y Sierra Morena, con rebaños formados mayoritariamente por ovejas, de menor tamaño que los de los otros dos grupos y con una implicación más intensa en asociaciones profesionales del sector.
Las conclusiones de este trabajo, publicado en la revista “Sustainability: Science, Practice and Policy”, ponen de manifiesto que, “aunque la trashumancia es un sistema de alta resiliencia, fundamental para la conservación y funcionalidad de los ecosistemas, y que entrega alimentos de altísimo valor nutricional y cultural, existe una necesidad urgente de un mayor apoyo político y un marco regulatorio que la proteja, que se adapte a sus particularidades, dignifique sus condiciones de trabajo y la vida del ganadero trashumante y que asegure el relevo generacional”.