El sector apícola de Andalucía ha acusado con fuerza el impacto del reciente tren de borrascas. “Hay colmenas que han llegado al mar”, ha subrayado la técnico apícola de la Asociación Apicultura de Andalucía (ADA), Eva Miquel. Pese a los daños, la campaña de primavera se perfila como “prometedora” en términos de producción, según ha avanzado el presidente de la Asociación Malagueña de Apicultores, Juan Molina.
En declaraciones a Europa Press, el responsable de la Asociación Malagueña de Apicultores ha explicado que, con la sucesión de temporales, “el principal problema ha sido cuando el río se ha desbordado que se ha llevado colmenas de asentamientos apícolas situados cerca de cauces”.
Ha añadido que otra dificultad inmediata es llegar hasta los asentamientos, ya que “hay caminos destrozados y otros muy dañados”. Ha precisado que las provincias de Málaga y Cádiz figuran entre las más perjudicadas por las lluvias y los desbordamientos.
Aun así, Molina ha recalcado que confían en una primavera con buena cosecha, porque “hay una gran cantidad de humedad en el suelo y eso va a propiciar una floración bastante buena”.
En esta línea, el presidente ha recordado que “el precio no depende solo de la producción que tengamos en España, porque hay una parte de la producción nacional que se va, se exporta aproximadamente la mitad”. Además, “hay otra parte que se queda en el país y compensamos ese déficit de miel tras la exportación con importaciones de terceros países”, ha precisado.
Por ello, ha explicado que “como las importaciones de terceros países imponen unos precios bastante bajos, el baile de precios va a depender de las importaciones que haya, de cómo se etiquete la miel”. No obstante, ha insistido en que “nosotros no pretendemos luchar en cuanto a precio, no queremos entrar en una lucha por precio, sino por calidad.” Así, ha recalcado que “el precio queremos controlarlo porque estamos en un sector de calidad y no de miel económica”.
En la misma línea, Molina ha señalado que “la tendencia del precio en las últimas décadas ha sido creciente para compensar el trabajo del apicultor”.
Con todo, ha reconocido que la apicultura “es un sector todavía muy dependiente de ayudas públicas”. En particular, ha explicado que la estrategia de la Asociación Malagueña de Apicultores pasa por “hacernos cada vez más independientes de esas ayudas públicas e intentar que la explotación apícola sea rentable por sí misma, no tan dependiente”.
En este contexto, ha recordado que “hemos impulsado la denominación de origen miel de Málaga para demostrar la calidad, la trazabilidad y para que el apicultor también pueda luchar en esa liga de mieles de calidad a precios no por debajo de lo que cuesta producir un kilo de miel”, ha expuesto.
Respecto a las ayudas destinadas a compensar los efectos del tren de borrascas, Molina se ha mostrado confiado y ha indicado que “hay buena disposición y que no creen que vaya a ser un problema”.
Por su parte, Eva Miquel ha reclamado que “sean benévolos y entiendan que a lo mejor hay pérdidas de colmenas que no han podido cumplir el periodo y que haya un margen de tiempo para que se recuperen las explotaciones”.
Para concluir, Miquel ha insistido en que “trabajarán intensamente con lo que ha quedado de la borrasca para intentar producir lo máximo posible”.