El encadenamiento de borrascas entre enero y febrero ha dejado prácticamente sin actividad de rebusca de aceituna a la provincia de Jaén, pese a que en municipios como Fuerte del Rey aún faltan hasta 20 días para dar por concluida la campaña de recogida, ya de por sí demorada por los continuos temporales de lluvia y viento.
La rebusca tradicional como tal quedó prácticamente extinguida en 2021 con la implantación del Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT). Hasta la llegada del DAT se establecía un plazo específico, una vez cerrada la campaña oficial, en el que los jornaleros podían regresar a los olivares para recoger el fruto que había quedado en el suelo o en los árboles tras el paso de mantones, varas y vibradoras.
Desde entonces, cualquier porte de aceituna que se mueva desde la finca debe ir respaldado por este documento, que equivale a la autorización expresa del propietario de la explotación. Sin ese permiso, el traslado está prohibido.
La principal virtud del DAT, según destacan las organizaciones agrarias, es que permite asegurar la trazabilidad del producto y, con ello, la seguridad en su consumo. Además, las almazaras no pueden recibir aceituna si no se presenta este justificante en el momento de la entrega.
En la campaña actual, a este marco normativo se ha sumado un condicionante meteorológico muy adverso para la rebusca. “Este año, por la situación climática que hemos tenido, en el que se ha retrasado más de un mes la recolección de la aceituna y en el que zonas muy puntuales todavía están recogiendo la poquita que queda en el campo, la rebusca ha sido mínima”, ha indicado a Europa Press el secretario general de COAG, Francisco Elvira.
Elvira ha precisado que, antes de la llegada de las lluvias, la provincia se encontraba inmersa en plena campaña de recolección y no se planteaba la rebusca, y que “después de la lluvia se han concedido algunas autorizaciones, pero muy puntualmente”.
A las puertas del mes de abril, aún quedan fincas en Jaén donde no se ha podido completar la recogida. Entre los municipios más afectados figura Fuerte del Rey. Se da la circunstancia de que, mientras algunas explotaciones siguen con aceituna por recolectar, los olivos ya han comenzado a sacar yemas para la próxima campaña. Esta situación está llevando a ciertos agricultores a valorar la posibilidad de dejar en el árbol parte del fruto pendiente, lo que podría abrir una pequeña ventana para los jornaleros que solicitan permiso para la rebusca.
Ante este escenario, organizaciones agrarias como COAG, UPA y Asaja coinciden en que la rebusca será meramente residual si se compara con campañas anteriores. Recuerdan, además, que desde 2021 solo se practica con la autorización expresa de los propietarios de las fincas, y no como antaño, cuando existía un periodo habilitado de forma generalizada.
Estas organizaciones llaman la atención sobre los datos más recientes de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), que apuntan a que “difícilmente” se alcanzará la producción de aceite prevista en los aforos oficiales. Atribuyen esta desviación, sobre todo, a las lluvias de diciembre, enero y febrero, que no solo han demorado la recolección, sino que han provocado la caída y pérdida de una gran cantidad de aceituna, con especial incidencia en la provincia de Jaén.
Según estas cifras, la mayor parte del fruto que aún quedaría por recoger se concentra en Jaén, donde a 28 de febrero se habían cosechado 354.733 toneladas, es decir, 197.615 toneladas menos que en la misma fecha del año anterior, lo que supone casi un 36 por ciento por debajo del registro de 2025.