Las comunidades de regantes extremeñas calculan en hasta 8 millones los daños de las últimas borrascas

Regantex cifra en hasta 8 millones los daños de las borrascas en infraestructuras de riego extremeñas y urge reparaciones antes de la campaña.

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La Asociación de Comunidades de Regantes de Extremadura (Regantex) ha situado el deterioro de las infraestructuras de riego como el gran reto inmediato del sector, tras los desperfectos valorados entre 7 y 8 millones de euros provocados por las recientes borrascas, sobre todo en la cuenca del Guadiana y, de forma especial, en la zona de Vegas Bajas.

El presidente de Regantex, Sánchez Bautista, ha detallado que los canales principales han sufrido desbordamientos, descalces y otros daños de calado que es imprescindible subsanar antes de que arranque la campaña de riego, prevista para finales de marzo o, como máximo, después de Semana Santa, coincidiendo con el inicio de las siembras de cultivos como el tomate.

“Tenemos apenas veinte días para poner en funcionamiento las infraestructuras”, ha subrayado, para remarcar que, ante la imposibilidad de cumplir los tiempos de tramitación de las ayudas estatales, las comunidades de regantes se ven forzadas a iniciar las obras con fondos propios.

“Nos estamos viendo abocados a pedir financiación a los bancos para arreglar las infraestructuras porque no podemos paralizar la campaña”, ha indicado el presidente de Regantex. Los daños en infraestructuras gestionadas directamente por las comunidades se cifran entre 7 y 8 millones de euros, con especial incidencia en las redes principales que suministran agua a unas 47.000 hectáreas en Vegas Bajas.

Además, “numerosas” comunidades de base han registrado inundaciones, problemas en estaciones de bombeo y desperfectos en sus instalaciones. Francisco Sánchez Bautista ha añadido que existe una “dificultad añadida” en Extremadura derivada del modelo de gestión de algunas grandes obras hidráulicas, según recoge Regantex en una nota de prensa.

Canales como los de Orellana, Zújar, Las Dehesas, Montijo o Lobón, aunque forman parte del patrimonio del Estado, están explotados por las propias comunidades de regantes, lo que genera “incertidumbre” sobre cómo se articularán las ayudas anunciadas por el ministerio para su reparación.

En este contexto, Regantex ha mantenido encuentros con responsables del Ministerio y con la Dirección General de Desarrollo Rural, donde se ha confirmado la existencia de fondos específicos para Andalucía y Extremadura.

No obstante, el presidente de la asociación ha recalcado que los plazos administrativos impiden una aplicación rápida de esos recursos. “Los protocolos de la Administración requieren meses y nosotros necesitamos actuar ya”, ha afirmado.

Las 19 comunidades de regantes integradas en Regantex se han reunido este martes en Don Benito, en la sede de la del Zújar, para revisar el escenario de la próxima campaña de riego y coordinar respuestas comunes tras los episodios de lluvias intensas e inundaciones de los últimos meses.

Varias campañas de riego aseguradas

Sánchez Bautista ha indicado que la disponibilidad de agua está garantizada a medio plazo gracias a las lluvias de este invierno. “Tenemos garantizadas varias campañas de riego, incluso entre siete y ocho si las condiciones se mantienen”, ha explicado. Sin embargo, ha advertido de que el estado de las infraestructuras puede condicionar el aprovechamiento de esos recursos.

El encuentro ha servido igualmente para trasladar a todas las comunidades la información sobre los contactos con las administraciones y para intentar articular una estrategia conjunta. Aun así, cada comunidad deberá cuantificar sus propios daños y buscar mecanismos de financiación para acometer las obras necesarias.

Por su parte, el secretario de Regantex, Primitivo Gómez Pascual, ha señalado que la situación en la cuenca del Tajo es distinta y que los daños han sido “mucho menores”. Según ha precisado, las principales afecciones se concentran en caminos y vías de servicio agrícola a causa de las lluvias, mientras que las infraestructuras de riego apenas han sufrido incidencias de importancia.

En la provincia de Cáceres, ha apuntado Gómez Pascual, ningún municipio ha sido incluido en la orden estatal que regula las ayudas por inundaciones, lo que limita el acceso a determinadas compensaciones. Con todo, la Confederación Hidrográfica del Tajo cuenta con una partida de 4 millones de euros para arreglar caminos y otras infraestructuras agrarias.

En zonas como Coria se han registrado inundaciones puntuales que podrían repercutir en la producción de algunos cultivos leñosos, cuyos agricultores deberán tramitar las correspondientes solicitudes de compensación por merma de cosecha.

En áreas como La Vera o Campo Arañuelo, donde predominan cultivos como el tabaco, los daños han sido de menor entidad y no se prevén obstáculos significativos para reanudar la actividad agrícola con normalidad.

Desde Regantex han remarcado que, pese al escenario complejo, la prioridad de las comunidades de regantes es asegurar el desarrollo ordinario de la campaña. “Las comunidades están ahí para solucionar los problemas y asegurar que el agricultor tenga agua cuando la necesite”, han concluido.