Los agricultores que han salido a la calle este jueves en distintos puntos de Catalunya para protestar contra el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur tienen previsto alargar los bloqueos y concentraciones durante la noche, según han explicado a Europa Press fuentes de Revolta Pagesa.
La única movilización que todavía no ha concretado si continuará o no es la de Les Bordes (Lleida), debido al mal tiempo y a la escasa circulación en la zona. Si finalmente se levanta el corte nocturno, este viernes por la mañana valorarán si vuelven a interrumpir el tráfico.
En cambio, se mantiene el bloqueo en el Port de Tarragona, donde este jueves se han reunido alrededor de 70 tractores. Hasta el mediodía, la acción había reducido aproximadamente a la mitad la entrada y salida de camiones respecto a una jornada habitual.
Sobre las 17.15 horas seguían interrumpidas varias vías principales: la AP-7 entre Borrassà y Vilademuls (Girona); la A-2 en Bell-lloc d'Urgell (Lleida) en sentido Barcelona; la C-16 entre Berga y Olvan (Barcelona), y la N-260 a la altura de Sort (Lleida).
Asimismo, los camiones continúan con restricciones de paso en la N-II entre Bàscara y Pontós (Girona), en la GI-513 en Cornellà de Terri (Girona) y en la C-38 en el Coll d'Ares (Girona).
Motivos de las protestas agrarias
Las protestas del campo se enmarcan en el rechazo de parte del sector al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, pero también en la crítica a la "mala" gestión de la fauna salvaje —que, según denuncian, amenaza tanto las explotaciones agrícolas como la ganadería— y a los recortes en la Política Agraria Común (PAC), según ha subrayado Revolta Pagesa —organización impulsora de los cortes en Catalunya— en sus redes sociales.
En territorio francés también se registran cortes, concretamente en la A9 a la altura de Perpignan, uno de los principales ejes de conexión entre España y Francia a través de la AP-7. Allí se ha desplegado un cordón policial de la Gendarmería francesa para impedir el paso de camiones por la autopista.
"Hoy es el campo. Mañana puede ser cualquier otro sector. La soberanía y la seguridad alimentaria no se negocian", apuntan desde la entidad.
Entre las principales demandas, una parte del sector defiende la soberanía y la seguridad alimentaria, el impulso del producto de proximidad, la aplicación de protocolos sanitarios equitativos, una administración "responsable" y una gestión eficaz de la fauna salvaje.