La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía, Feragua, afronta "con mucha ilusión" la comisión de desembalse de este viernes, en la que "esperemos y confiamos que apruebe unas dotaciones de normalidad, es decir, de 6.000 metros cúbicos por hectárea, que no la tenemos desde el año 2017, hace ya ocho años, con el objetivo de que los agricultores puedan sembrar cualquier cultivo y tener la disponibilidad plena de agua".
En declaraciones a Europa Press, el secretario general de Feragua, Pedro Parias, ha trasladado este jueves un mensaje de responsabilidad: "Vamos a hacer el uso más eficiente y responsable del agua porque todo lo que dejemos sin gastar será posible gastar en futuras campañas, sabiendo que tenemos una cuenca deficitaria y que la sequía se sucede una detrás de otra. Haremos el uso más responsable del agua que podemos así que muy satisfecho de que por fin tengamos después de 8 o 9 años una campaña de normalidad hidrológica en la cuenca del Guadalquivir".
En esta línea, Parias ha remarcado que "una campaña de normalidad hidrológica también significa que los regantes de Almería podrán utilizar los 50 hectómetros cúbicos que tienen aprobada por la ley del trasvase Negratín-Almanzora y que también los arroceros de Sevilla de la marisma del Guadalquivir puedan tener plena dotación que han sufrido mucho en los últimos años".
La reunión de la comisión de desembalse de abril llega con los embalses de la cuenca del Guadalquivir por encima del 85% de su capacidad --6.900 hm3--, según el Ministerio para la Transición Ecológica, muy por encima del 59,56% --4.783 hm3-- registrado en abril de 2025. Feragua recuerda los ocho años de limitaciones: en 2018 la dotación de riego fue de 5.000 metros cúbicos por hectárea; en 2019, 5.400; en 2020, 4.860; en 2021 se redujo a 2.800; en 2022 y 2023 las restricciones fueron muy duras, con 1.750 y 700 metros cúbicos por hectárea, lo que llevó a los arroceros, por ejemplo, a no sembrar. En 2024 comenzó la mejora con 4.000 metros cúbicos y en 2025 se alcanzaron los 5.500.
Feragua subraya que "el encuentro --en alusión a la comisión de desembalse-- se produce en un contexto especialmente favorable desde el punto de vista hídrico tras las intensas lluvias registradas en los primeros meses del año, que han permitido una notable recuperación de los embalses en prácticamente todos los sistemas de la cuenca. Este escenario abre la puerta a una campaña marcada por la normalización de las dotaciones después de años de restricciones".
Por su parte, el presidente de la Junta Central de Regantes de la margen derecha del Guadalquivir, Álvaro Pallares, ha señalado que "la previsión del sector arrocero es de siembra total, del 100% de la superficie para la próxima campaña 2026, después de haber resuelto el problema del agua".
En declaraciones a Europa Press, Pallares ha precisado que "estamos en una situación ideal y sembraremos el 100%". Sobre la disponibilidad hídrica, ha recalcado que "está todo resuelto" y que "debido a la cadena de borrascas el tema está resuelto". Así, "los embalses están al 85% prácticamente y encima sigue lloviendo". O sea, que "para nosotros es una situación que ni soñada", ha enfatizado. No obstante, ha recordado que "veníamos de varias temporadas anteriores francamente malas ya que el año pasado fue del 75% y el anterior fue del 0%".
En otro orden, Pallares ha admitido que, en cuanto a los precios, "el mercado está mal y hemos tenido que hacer frente a los arroces procedentes de terceros países que nos perjudican". De este modo, "los costes de producción se están disparando con la guerra". Según ha explicado, "el combustible está altísimo, estamos preparando las tierras y nos están costando el doble". A pesar de este escenario económico, ha concluido que "estamos ilusionados y en torno al 15 de mayo empezaremos a meter agua, la meteremos ordenadamente con la intención de que el tapón salino no se nos suba".