La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha emitido un informe ambiental favorable al proyecto de instalación de una planta solar fotovoltaica destinada a abastecer energéticamente la balsa del Cadimo, situada en el término municipal de Jaén.
De acuerdo con la resolución difundida esta semana en el Boletín Oficial del Estado y recogida por Europa Press, el dictamen es positivo porque "no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente", y "siempre que se cumplan las medidas y prescripciones establecidas en el documento ambiental y en la resolución". Por este motivo, no se estima necesario "el sometimiento al procedimiento de evaluación ambiental ordinaria".
La petición para iniciar la tramitación de la evaluación ambiental simplificada se presentó en octubre de 2024. El propósito del proyecto es "la optimización energética de la infraestructura hidráulica de la balsa del Cadimo mediante el suministro de energía renovable para el bombeo de agua desde el río Guadalbullón".
El diseño contempla una planta solar fotovoltaica de autoconsumo en modalidad de isla, sin conexión ni vertido a la red eléctrica, combinada con sistemas para mejorar la eficiencia mediante variadores de frecuencia y equipos de control avanzados.
La intervención, con un presupuesto estimado en torno a siete millones de euros, persigue disminuir la dependencia de fuentes de energía convencionales y garantizar la sostenibilidad en el funcionamiento de los grupos de bombeo, que suponen una parte muy relevante de los costes variables anuales de la infraestructura.
La planta se ubicará en terrenos de titularidad pública, expropiados en su día para la ejecución del proyecto de la propia balsa reguladora. Esta balsa fue inaugurada en 2018 y, pese a ello, ocho años después continúa sin entrar en explotación efectiva. Con una capacidad máxima cercana a 7,5 hectómetros cúbicos, permanece en fase de llenado bajo la gestión de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).
La balsa del Cadimo supuso una inversión de 60,8 millones de euros, financiada con fondos Feder, y se ha convertido en una de las obras hidráulicas de mayor envergadura económica ejecutadas en la cuenca del Guadalquivir en los últimos años.
Las obras se iniciaron hace 15 años y, a día de hoy, la infraestructura aún no cumple la finalidad para la que fue concebida: modernizar el regadío de hasta 15.000 hectáreas de olivar. Asimismo, se proyectó para regular y mejorar el caudal ecológico del río Guadalbullón, garantizando un aporte continuo de agua en periodos de sequía.
La planta solar diseñada tendrá una potencia pico del generador de 4,019 MWp (3,30 MW de potencia nominal), mediante la instalación de 5.544 módulos fotovoltaicos monocristalinos de 720 Wp, montados sobre estructuras metálicas fijas hincadas directamente en el terreno.
Además del campo solar, la actuación incluye la creación de una nueva zona urbanizada de 2.200 metros cuadrados al norte de la planta, donde se levantarán el centro de seccionamiento y el edificio de control. En este espacio se procederá también al traslado y reubicación del grupo electrógeno y del cuadro general de baja tensión, ahora situados a pie de dique, con el fin de adaptarse a la normativa vigente en materia de seguridad de embalses.
En el entorno de la estación de bombeo existente, y para incrementar la eficiencia del sistema, se construirá un nuevo edificio de variadores de dos niveles —semisótano y planta baja— y se ampliará la sala de celdas de media tensión actual, extendiéndola 1 metro hacia el este y 5,5 metros hacia el oeste. Ambos edificios quedarán conectados mediante una zanja de comunicación.
Desde el organismo de cuenca se ha señalado a Europa Press que la balsa, con capacidad máxima de unos 7,5 hectómetros cúbicos, continúa en fase de llenado. Este proceso comenzó en enero de 2021 y, al depender del bombeo desde el río Guadalbullón, "ha estado condicionada a los periodos de sequía últimos". El reciente encadenamiento de borrascas ha permitido acelerar la fase final de llenado de la infraestructura.
Una vez que se declare oficialmente llena, la CHG ha precisado que "se deberá dejar un tiempo de espera" y "evaluar el comportamiento de la balsa". A partir de esa evaluación se determinará si puede darse por concluido el plan de llenado o si es preciso realizar desembalses y nuevos llenados adicionales.
En cualquier caso, el organismo de cuenca ya ha adelantado que "previsiblemente", la Comisión de Desembalse autorizará en el estiaje de 2026 "puestas en cauce desde la balsa de volúmenes suficientes, a efecto de dar mayores garantías a los riegos con toma en el Guadalbullón".