El Gobierno de Navarra ha aprobado en su reunión de este miércoles la actualización del Marco Estratégico para la Integración de las Cooperativas Agroalimentarias de Navarra (MEICAN) 2025-2027, diseñado para “sumar esfuerzos en un sector caracterizado por su fragmentación empresarial y aumentar así su capacidad de influencia en la cadena de valor alimentaria”.
El MEICAN “destaca por un enfoque global y estratégico, ya que no se limita a convocatorias de ayudas o a actuaciones puntuales, sino que ordena y coordina políticas públicas en materia de integración cooperativa, acompaña los procesos de integración empresarial y alinea estas actuaciones con la política agraria, económica y territorial”.
Este “enfoque integral” convierte al MEICAN en “uno de los instrumentos más completos a nivel autonómico para impulsar la integración, la dimensión empresarial y la competitividad de las cooperativas agroalimentarias”.
El propósito central es “fortalecer el cooperativismo agroalimentario en Navarra mediante estrategias que impulsen su integración, con el fin de contribuir a mejorar la rentabilidad de los socios y socias agricultores y ganaderos y al desarrollo sostenible del sector agroalimentario y del medio rural”, tal y como ha señalado en la rueda de prensa posterior a la sesión de Gobierno la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu.
Asimismo, se persigue esta finalidad “mejorando la calidad del empleo rural, promoviendo la equidad intergeneracional y de género y reforzando su capacidad de adaptación frente a los desafíos económicos, sociales y medioambientales, contribuyendo así a un desarrollo territorial más justo y sostenible”.
El MEICAN “constituye una herramienta fundamental para seguir fortaleciendo el sector cooperativo y mejorar su competitividad en un contexto cada vez más exigente”.
Entre los cambios más relevantes introducidos en la revisión aprobada este miércoles figura la conexión de las actuaciones del MEICAN con el III Plan Integral de Economía Social 2025-2028. Con ello, el Ejecutivo foral pretende “asegurar la coherencia entre ambos instrumentos de planificación, reforzando la conexión estratégica entre el cooperativismo agroalimentario y las políticas públicas de economía social”.
De esta manera, “se garantiza una alineación efectiva de objetivos, recursos y medidas, favoreciendo un desarrollo más integrado, sostenible y competitivo del sector”.
Cuatro ejes prioritarios y 69 millones hasta 2027
El MEICAN 2025-2027 articula su actuación en torno a cuatro ejes principales: incrementar el número de cooperativas agroalimentarias navarras que se integran en estructuras de segundo grado o en proyectos intercooperativos, para “fortalecer su dimensión empresarial, eficiencia y sostenibilidad”; diversificar las producciones y aumentar el volumen de actividad económica; impulsar la incorporación de jóvenes y mujeres a las cooperativas agroalimentarias, “como vía para su desarrollo sostenible y la continuidad del modelo cooperativo en el medio rural”; y elevar la calidad del empleo generado por el sistema cooperativo agroalimentario, “mejorando su estabilidad y promoviendo condiciones laborales inclusivas”.
Esta hoja de ruta, “capaz de movilizar un presupuesto global de 69 millones hasta 2027”, aspira a “proporcionar estabilidad a las cooperativas agroalimentarias de Navarra, que se enfrentan a una problemática estructural marcada por la fragmentación empresarial y su limitada capacidad de influencia en la cadena de valor alimentaria”.
En numerosos casos, la fijación de precios “no se produce principalmente en origen, sino que viene condicionada por los eslabones posteriores de la cadena, lo que reduce su margen de negociación y las expone a dinámicas de mercado dominadas por grandes operadores de distribución”.
Este escenario “se desarrolla además en un contexto regulatorio europeo complejo que condiciona el funcionamiento del sector, si bien las instancias comunitarias reconocen también el papel esencial que tienen las cooperativas agroalimentarias en la sostenibilidad económica, social y medioambiental que generan en las zonas rurales, y animan a fomentar marcos estratégicos regionales como el establecido en Navarra”.
En línea con el Pacto Rural de la UE, se subraya que las cooperativas “permiten a las personas productoras de la agricultura y ganadería ser más eficientes y ser actores principales de la cadena alimentaria”. Igualmente, “no se deslocalizan y la riqueza que generan se reinvierte en el territorio”.
En la misma dirección se orienta el PEPAC para el periodo 2023-2027, la actual Política Agrícola Común (PAC). Las políticas públicas en este campo, por tanto, “se centran en paliar la atomización del sector, mediante el redimensionamiento de las entidades asociativas para mejorar la competitividad y valorización de sus producciones, además de mejorar las rentas de los productores agrarios asociados”.
Navarra, región líder y con un reto generacional
Navarra es “una de las regiones líderes en el ámbito agroalimentario, gracias a la presencia de entidades que abarcan toda la cadena de valor y a la diversidad de sus recursos agrarios”.
De acuerdo con el informe Datos del Registro de Explotaciones Agrarias de Navarra, en 2025 había registradas 12.594 explotaciones agrarias, de las que el 63% están gestionadas por personas de 55 años o más, “lo que evidencia un importante reto generacional”.
El sector agroalimentario foral supone un 6,5% del PIB de Navarra, integra 271 cooperativas agroalimentarias y 16.327 socios y socias productores, “lo que subraya su relevancia económica y social”.
Este contexto, “marcado por su peso en el empleo y los desafíos estructurales como el envejecimiento de los titulares de explotaciones”, ha puesto de manifiesto “la necesidad de fortalecer la competitividad y cohesión del sector”.