La quesería Manchega Ojos del Guadiana S.L., con sede en la localidad ciudadrealeña de Daimiel, pone en valor la elaboración tradicional del queso manchego y el oficio heredado de “nuestros antepasados”. Su queso manchego artesano semicurado se obtiene a partir de leche cruda de oveja de raza manchega y se elabora manualmente con paño, tal y como se hacía antiguamente, logrando así una pieza de corteza natural.
El reconocimiento a esta forma de trabajar se ha materializado en el Premio Gran Selección Campo y Alma 2025 al mejor Queso Manchego Artesano Semicurado, galardón que ha recaído en la marca 'Ojos del Guadiana', inscrita en la DOP Queso Manchego y producida por esta firma de Daimiel.
Ángel Luis Exojo Díaz, administrador de Ojos del Guadiana, detalla en una entrevista concedida a Europa Press que la filosofía de la compañía desde que arrancó el proyecto, en 1997, “siempre ha sido tratar de hacer el mejor queso manchego artesano”, un emblema gastronómico de Castilla-La Mancha.
La clave de este éxito, reconocido tanto en España como fuera de nuestras fronteras, reside en seleccionar una materia prima excelente, mimar cada fase de la producción y conservar el método de elaboración heredado de generaciones anteriores. Desde sus inicios, Ojos del Guadiana se ha marcado como objetivo ofrecer un queso artesano de máxima calidad que pueda ser apreciado en cualquier mercado, según subraya su responsable.
Como explica Exojo Díaz, toda empresa se sustenta en unos principios, y en su caso “el hacer bien las cosas” y ser “muy respetuosos” con el medio ambiente" forman parte esencial de su manera de trabajar. Estos valores, afirma, permiten que el cliente reciba exactamente el producto que la firma promete en su etiquetado. “Por lo tanto la transparencia también es muy importante” para esta quesería daimieleña.
En palabras de su administrador, “nuestro queso manchego artesano semicurado es un producto que lo elaboramos partiendo de una materia prima de primerísima calidad y muy seleccionada, como es la leche de oveja de raza manchega, y luego nuestra elaboración siempre es teniendo como partida la elaboración sin pasteurización, o sea, con leche cruda”.
Este proceso, unido al uso del sistema tradicional con paño de algodón, “nos da un resultado para obtener un queso de corteza natural y preparado para después, en el proceso de maduración, obtener una calidad de primerísimo nivel para que los mercados reconozcan como un queso excepcional y muy dirigido a los mercados y al consumidor gourmet que valora todo este tipo de trabajo y de productos hechos con mucho mimo y con mucho cariño”.
Para la empresa, “el ser un producto de Castilla-La Mancha y reconocido como un producto de calidad es una credencial y un aval muy interesante de cara a los mercados y sobre todo la conquista del consumidor tanto en los mercados nacionales como internacionales”.