Pascual se ha fijado como meta alcanzar una facturación de 1.000 millones de euros en 2027, en pleno proceso de transformación con Aura, y contempla nuevas adquisiciones para reforzar su expansión en categorías como el café, la hidratación y el negocio internacional.
La compañía suma ya cuatro ejercicios consecutivos al alza tras cerrar 2025 con unos ingresos de 929 millones de euros, un 4% más, mientras que el beneficio se sitúa cerca de los 20 millones de euros, lo que supone un aumento del 30%.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ronda los 69 millones de euros, un 3,85% superior, en un año marcado por la intensa presión de los costes, especialmente de las materias primas.
El consejero delegado de Pascual, César Vargas, se ha mostrado satisfecho con las cifras, aunque admite que la firma todavía no ha recuperado los niveles de rentabilidad previos a la pandemia.
“Son unas muy buenas cifras, con récord de facturación y que están ocurriendo en un contexto extremadamente difícil con enorme inflación, dificultad y complicación para defender los márgenes en alimentación. Todavía no hemos recuperado las cifras precovid, es un sentimiento agridulce, pero estamos en el buen camino”, ha asegurado en un encuentro con medios, donde ha confirmado que mantiene el objetivo de alcanzar los 1.000 millones de euros para 2026-2027.
El grupo ha cerrado así un 2025 especialmente exigente, condicionado por el encarecimiento de las materias primas, pero en el que ha logrado avanzar en café, apoyado en Qualianza en hostelería y con una mayor presencia internacional.
Respecto a 2026, que define como un año de “adaptación”, Vargas anticipa un ejercicio “complejo” por el contexto geopolítico y la incertidumbre inflacionista. La previsión es sostener el “ritmo de crecimiento” de los últimos años, ya que la “idea es mantener los niveles de rentabilidad”. De este modo, Pascual espera crecer en torno a un 4% este año.
En este escenario, la compañía acelera su transformación con Aura. “Vamos a pasar a ser un grupo de compañías autónomas y especializadas. Ya no somos rehenes de un sólo canal y un solo producto, somos multicanal, multicategoría y esa base de la diversificación es la base del proyecto Aura”, ha explicado.
“Es un cambio muy profundo con cinco compañías (café, hidratación, internacional, lácteos y la distribuidora Qualianza) donde cada una tiene su rol a jugar y con un director general en cada una de ellas y una gestión independiente, pero con un gobierno común con unos valores, procesos y gestiones que sí es trasversal para todos. Estamos obsesionados con que la gestión y la toma de decisiones sea completamente independiente y que tengamos un rol de liderazgo en las categorías en las que estamos”, ha subrayado.
Compras estratégicas y entrada de socios
Dentro de esta nueva hoja de ruta, Vargas ha señalado la necesidad de “escalar los negocios como la única vía para seguir creciendo”, por lo que admite que el crecimiento inorgánico mediante adquisiciones forma parte del plan, especialmente en café, hidratación y el área internacional.
“En algunas categorías vamos a ser muy ambiciosos, y en las cinco creemos que la consecución de la escala vendrá con alianzas estratégicas. Creemos que el futuro es trabajar con socios y en muchos niveles, en inversiones con socios industriales y comerciales. El foco de crecimiento de adquisiciones estará dentro del café, hidratación y en internacional, donde seremos muy activos”, ha reconocido, avanzando además que “no está encima de la mesa la venta de ningún negocio pero sí la entrada de socios de cualquier índole”.
Vargas ha recalcado que Pascual es mucho más que leche, un negocio en el que continúan presentes, aunque retrocede en España por la caída de la natalidad. “No hay niños, tenemos perros y gatos, pero el gran consumidor de la leche líquida son los niños y mientras siga cayendo la natalidad, el consumo de leche seguirá cayendo y la distribución seguirá creciendo. El lácteo cede peso en nuestro 'mix', pero vemos oportunidades de ser más rentables con innovaciones”, ha indicado.
En un contexto de auge de la marca blanca en el lácteo, con una cuota cercana al 70%, el directivo admite que “todos los fabricantes fabrican para otros”, y confirma que ellos producen para Lidl y Dia.
Otra palanca clave en esta transformación es el café, que debe ganar tamaño para competir en un Horeca muy profesionalizado, mientras que en hidratación la empresa es líder en alimentación y ya piensa “más allá del agua”. “Queremos que sea nuestra punta de lanza en negocios más innovadores asociados a la salud y a la hidratación, donde trabajamos en alianzas dentro de la hidratación que daremos a conocer en un mes o así”, ha avanzado.
La compañía también refuerza su apuesta por la distribuidora Qualianza, a la que considera una “gran oportunidad” que necesita mayor escala para seguir siendo relevante en un mercado de distribución cada vez más concentrado. “Queremos ser el socio de referencia del hostelero”, ha señalado, mientras que en el ámbito internacional ve necesaria una “estructura coherente” y mantiene el objetivo de llegar a los 100 millones de euros.
En paralelo, y ante el volátil entorno global por el conflicto en Irán, que está elevando los costes, Pascual pretende evitar repercutir este encarecimiento al consumidor, al menos por ahora. “Hemos hecho cálculos de cómo nos puede afectar, porque estamos teniendo un impacto directo. Hemos decidido absorber el impacto de costes y no pasarlo mientras podamos al consumidor a costa de la rentabilidad a corto plazo. Trataremos de absorberlo y no pasarlo al consumidor hasta que no sea necesario”, ha subrayado.