Planas defiende los acuerdos comerciales como vía para estabilizar y diversificar el sector agroalimentario

Luis Planas reivindica los acuerdos comerciales de la UE como clave para la estabilidad y diversificación del potente sector agroalimentario español.

3 minutos

Planas defiende los acuerdos comerciales como vía para estabilizar y diversificar el sector agroalimentario

Planas defiende los acuerdos comerciales como vía para estabilizar y diversificar el sector agroalimentario

Comenta

Publicado

3 minutos

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha identificado este lunes los factores geopolíticos como una de las grandes claves de futuro para el sector agroalimentario español. En este contexto, ha remarcado que “los acuerdos comerciales de la Unión Europea (UE) con países terceros son un instrumento para dar estabilidad y permiten diversificar las exportaciones”.

Durante su intervención, Planas ha puesto el foco en la fortaleza exportadora de España y ha recordado que “España tiene una fuerte vocación exportadora de productos agroalimentarios, es el cuarto país de la Unión Europea y el séptimo del mundo que más vende al exterior, por un valor de 77.600 millones de euros entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 --último dato disponible-- y un saldo positivo de 18.100 millones de euros”.

El titular de Agricultura ha insistido en el peso de las ventas al exterior dentro del modelo productivo nacional y ha subrayado que “no exportamos lo que no consumimos, la exportación es una parte fundamental de nuestra producción”, además de destacar que “en apenas diez años, el valor de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas ha crecido un 80%”.

En un desayuno informativo organizado por “Diario Córdoba” en la capital cordobesa, el ministro ha defendido “la importancia estratégica de diversificar y ampliar mercados y los nuevos acuerdos alcanzados por la UE que van a entrar con Mercosur, India e Indonesia, en la actual coyuntura geopolítica mundial marcada por la política proteccionista arancelaria de Estados Unidos”.

Planas ha aportado igualmente datos que respaldan el lema de su ponencia, “España, potencia agroalimentaria”, al precisar que la renta agraria, cifrada en 41.200 millones de euros en 2025 --según la primera estimación--, es “la más alta de Europa, en un año en el que se alcanzó un máximo histórico de producción, con un valor de 75.600 millones de euros”.

El ministro ha resaltado además el impacto laboral y empresarial del campo y la industria asociada, al señalar que “la actividad del sector primario y la industria agroalimentaria suman más de 1,3 millones de ocupados y hay más de 28.000 industrias, de las que casi 3.200 son cooperativas”. En materia pesquera, ha puesto en valor que “España dispone de una flota de 8.430 buques y es la primera productora europea en acuicultura”.

El papel de la Unión Europea y la PAC

En otro momento de su intervención, Planas ha reivindicado “la importancia determinante que ha tenido la pertenencia a la Unión Europea --este año se cumplen 40 años desde la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea-- y en particular la Política Agraria Común (PAC) en posibilitar esta gran transformación del sector agroalimentario español”.

Mirando al próximo marco financiero, ha advertido de que “la prioridad número uno por encima de cualquier otra índole es la negociación de la PAC para el período 2027-2034”, y ha valorado “lo positivo que es que España mantenga una posición común acordada entre el Gobierno, las 17 comunidades autónomas, las cuatro organizaciones profesionales representativas que forman el Consejo Agrario y Cooperativas Agro-alimentarias”.

Según ha explicado, esta postura conjunta se articula en “tres aspectos esenciales de esta posición española: que la PAC mantenga su carácter de política europea diferenciada, con personalidad propia; que disponga al menos de los mismos fondos que en el actual período, y que no se abra la puerta a la cofinanciación nacional de las ayudas”.

Retos: clima, innovación y relevo generacional

Además de las cuestiones geopolíticas y comerciales, el ministro ha puesto el acento en “otros tres bloques claves para el futuro del sector agroalimentario: el cambio climático, la innovación y digitalización y el relevo generacional”, al que ha definido como “el reto de los retos”.

Para afrontar el impacto del calentamiento global sobre el campo, Planas ha enfatizado “la importancia del regadío sostenible, porque de este modelo de producción se obtienen las tres cuartas partes de la producción vegetal, y la necesidad de unos sistemas eficaces, que utilicen fuentes alternativas de agua --no convencionales, depuradas y desaladas--, sistemas digitalizados para aprovechar mejor los recursos y con fuentes alternativas que supongan un ahorro energético”.

En esta línea, ha recordado que “el Gobierno está inmerso en la mayor inversión de la historia en modernización de regadíos, con más de 2.500 millones de euros hasta 2027”.

Asimismo, ha puesto en relieve “la importancia de las nuevas técnicas de edición genómicas, que España impulsó durante su Presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de 2023 y sobre la que ya hay un acuerdo de propuesta de Reglamento”. Según ha expuesto, “estas técnicas permitirán, entre otras ventajas, el uso de semillas adaptadas a las nuevas condiciones climáticas de temperaturas, sequías prolongadas”.