Planas reivindica la sanidad vegetal como clave para la sostenibilidad y la competitividad del campo

Luis Planas destaca la sanidad vegetal como pilar estratégico para la rentabilidad agraria, la seguridad alimentaria y la competitividad exterior de España.

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Planas reivindica la sanidad vegetal como clave para la sostenibilidad y la competitividad del campo

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El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha subrayado este miércoles la relevancia de la sanidad vegetal como “pilar estratégico esencial” para asegurar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias y la seguridad alimentaria, en un escenario marcado por el cambio climático y el aumento de la presión de plagas y enfermedades. A su juicio, “proteger la salud de las plantas es proteger la salud del planeta y la única vía para asegurar la sostenibilidad y competitividad del sector”.

Planas ha lanzado este mensaje durante la apertura del 18º Symposium de Sanidad Vegetal, celebrado en Sevilla y promovido por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Andalucía Occidental. El ministro ha descrito a estos profesionales como los “médicos del campo” y les ha trasladado su reconocimiento por la labor que realizan para mantener sanos los cultivos.

En una nota de prensa, el titular de Agricultura ha puesto el foco en que, junto a los productos fitosanitarios convencionales, el porvenir de la sanidad vegetal pasa por la investigación y el avance tecnológico, mediante herramientas que disminuyen la dependencia de insumos externos y refuerzan la capacidad de los cultivos para soportar plagas y enfermedades.

Por este motivo, ha insistido en la necesidad de apostar por soluciones innovadoras como el biocontrol, basado en el uso de organismos vivos para combatir las plagas de forma natural; las nuevas técnicas genómicas (NTG), orientadas a generar variedades más tolerantes al estrés hídrico y a patologías; así como la digitalización y la agricultura de precisión, que gracias a drones, inteligencia artificial e imágenes por satélite permiten aplicar tratamientos únicamente donde hacen falta, optimizando recursos y respetando las exigencias ambientales de la Unión Europea.

El ministro ha puesto en valor la investigación como elemento tractor del sector agrario. “La ciencia no es un gasto, sino el escudo que protege nuestras producciones y la base de nuestra competitividad exterior”, ha afirmado. Asimismo, ha resaltado que este Symposium sirve de punto de encuentro entre investigadores, administraciones y agentes del sector para intercambiar conocimiento y presentar soluciones innovadoras.

España figura entre los Estados miembros de la Unión Europea con mayor número de productos fitosanitarios registrados, con 1.924 autorizaciones en vigor, y en los últimos cinco años ha otorgado 174 autorizaciones excepcionales para hacer frente a plagas que no contaban con alternativas autorizadas. No obstante, Planas ha advertido de que los procedimientos de autorización deben ser más rápidos para que las novedades tecnológicas lleguen a los agricultores sin demoras, y ha recalcado que la sanidad vegetal requiere medios suficientes para responder a los retos del siglo XXI.

En esta línea, ha defendido la necesidad de dotar de un presupuesto adecuado a la futura Política Agraria Común y ha pedido a las instituciones comunitarias que refuercen los programas nacionales y europeos de sanidad vegetal. “Vamos a velar porque nuestros productores dispongan de suficientes herramientas de lucha”, incluidos los productos fitosanitarios necesarios para salvaguardar los cultivos, ha apuntado.

Planas también ha reiterado la importancia de la reciprocidad en el comercio internacional. “Es cuestión de justicia”, ha señalado, por lo que “exigimos que los terceros países utilicen estándares de producción similares a los de la Unión Europea”. Ha recordado, además, que el respeto a los límites máximos de residuos (LMR) solo se vulnera en un 0,81 % de los casos, lo que, según ha indicado, constituye la “garantía de que lo que llega a nuestras mesas es seguro”.

En esta misma línea, el ministro ha enfatizado que las normas comunitarias de sanidad vegetal se encuentran entre las más estrictas del planeta, lo que ofrece una alta protección a los consumidores y refuerza la posición de España en los mercados exteriores. “La sanidad vegetal es la base de nuestra competitividad y un sello de confianza para quienes consumen nuestros productos”, ha concluido.