Podemos ha presentado en el Congreso una iniciativa en la que advierte de que el consumo de carne ha llegado a niveles “totalmente insostenibles” y reclama a las grandes cadenas de distribución que impulsen una oferta de alimentos elaborados con proteína vegetal, con objetivos concretos fijados hasta 2030 para fomentar alternativas a las proteínas de origen animal.
Esta preocupación se recoge en una proposición no de ley que se debatirá este miércoles en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación. La formación subraya que en España el consumo medio se sitúa entre 50 y 100 kilos de carne por persona al año, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja mantenerlo en torno a 21 kilos.
A continuación, Podemos incide en que la soja es una materia prima “imprescindible” para sostener el modelo de ganadería intensiva en el país y recuerda que la soja que se importa a España procede en gran medida de la Amazonia y del Cerrado, regiones de Brasil con un elevado riesgo de deforestación.
El partido, integrado en el Grupo Mixto, destaca que los siete principales supermercados españoles (Carrefour, Mercadona, Alcampo, Lidl Supermercados, El Corte Inglés, Dia y Aldi) no disponen actualmente de “políticas robustas y planes de acción sólidos” para frenar la deforestación y la conversión de ecosistemas asociadas a sus cadenas de suministro de soja, ya sea de forma directa o indirecta a través de la carne que venden.
Por este motivo, Podemos pide al Gobierno que impulse, junto a todos los sectores implicados, un acuerdo estatal contra la deforestación importada que vaya más allá de la normativa vigente, y que anime a las cadenas de supermercados y a la industria cárnica a aplicar una batería de medidas específicas.
Entre esas actuaciones plantea dar prioridad a los productos basados en proteína vegetal, vetar en sus cadenas de suministro a los operadores que favorezcan la deforestación y la destrucción de ecosistemas naturales como la Amazonia y el Cerrado, y dejar de abastecerse directa o indirectamente de soja a través de empresas y operadores cárnicos que no respeten una fecha límite de deforestación fijada en 2020.