Cooperativas Agro-alimentarias de España ha reclamado al Parlamento Europeo que apoye las enmiendas orientadas a reforzar la defensa del sector arrocero comunitario frente al incremento de las importaciones sin aranceles, según ha comunicado este lunes la organización.
Cooperativas Agro-alimentarias de España ha advertido de que la Unión Europea “no puede permanecer pasiva ante la tendencia internacional”. Además, ha subrayado que los grandes países productores están poniendo en marcha medidas para blindar sus mercados internos ante el aumento de las compras exteriores.
España, segundo productor de arroz de la Unión Europea (UE) con cerca de 465.000 toneladas en la última campaña, dispone de un sector considerado estratégico para el equilibrio territorial y el tejido socioeconómico de muchas zonas rurales.
Sin embargo, desde Cooperativas han asegurado que la coyuntura es “crítica”, ya que, en la campaña 2024/2025, la UE importó 1.727 millones de toneladas de arroz, una cantidad que supera a su propia producción. Como resultado, el grado de autosuficiencia europeo ha pasado del 75% en 2011/2012 al 40% en la actualidad.
Estas entradas de arroz llegan sobre todo desde países como Camboya y Myanmar, accediendo al mercado comunitario “libres de aranceles y a precios muy inferiores a los costes de producción europeos”, por lo que la situación “está generando una fuerte presión sobre los precios”, de acuerdo con el comunicado.
En este contexto, aunque Cooperativas Agro-alimentarias de España ha valorado “positivamente” que se haya incorporado una cláusula de salvaguardia automática en el nuevo Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG), considera que, tal y como está planteada ahora, resulta “insuficiente”.
En concreto, ha alertado de que los umbrales de activación previstos son “demasiado elevados”, lo que impediría una “respuesta eficaz ante situaciones de desequilibrio del mercado”.
Por su parte, el presidente del sector, Félix Liviano, ha señalado que están ante un “cambio de escenario a nivel mundial”, afirmando que “incluso los países más competitivos están reaccionando para proteger a sus productores”. “Europa no puede permitirse esperar”, ha concluido el presidente.
En definitiva, el sector ha reiterado que su propósito no es restringir el comercio internacional, sino asegurar unas condiciones de competencia “justas”, que hagan posible la continuidad de la producción europea, la conservación del empleo en el medio rural y la protección de sistemas productivos sostenibles y de alta calidad.