Este lunes, la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha organizado reuniones con las Juntas de Explotación de las Masas de Agua Subterránea de Mancha Occidental I y Mancha Occidental II. El objetivo principal fue discutir el Régimen Anual de Extracciones para 2026, entre otros temas relevantes.
Presididas por María Hayas López, Comisaria de Aguas de la CHG, las sesiones contaron con la participación de diversos actores clave, incluyendo representantes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, del Instituto Geológico y Minero de España, de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y de las Comunidades de Usuarios.
Durante la reunión, se presentaron los resultados del seguimiento de la evolución piezométrica y del estado químico de las masas de agua. A pesar de las medidas de control intensificadas desde que se declararon en riesgo, la tendencia decreciente en los niveles piezométricos no se ha revertido, empeorando la situación cuantitativa de las aguas subterráneas en Mancha Occidental I con respecto a su estado inicial de riesgo.
Ante esta situación, y siguiendo el plan Especial de Sequía (PES), se ha acordado una reducción del 15% en las dotaciones de agua para la agricultura respecto a los periodos de 2014 a 2019, estableciendo 1.275 m3/ha para cultivos leñosos y 1.700 m3/ha para cultivos herbáceos. Igualmente, se ha recomendado a las entidades locales un recorte similar en las dotaciones para abastecimiento, industria y usos ganaderos.
Si la situación de emergencia mejora hacia una prealerta, se restaurarán las dotaciones del régimen de 2019, que contempla máximos de 2.000 m3/ha para cultivos herbáceos y 1.500 m3/ha para cultivos leñosos. La Comunidad de Usuarios ha propuesto, para 2026, volver a las dotaciones previas perdidas comparadas con el Régimen de 2019.
Por su parte, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha sugerido mantener las dotaciones de referencia de 2019 siempre que sean menos restrictivas que las nuevas propuestas de la CHG.