La Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), junto con Globalcaja, Prodware y Nuvix Consulting, ha organizado este miércoles en Castilla-La Mancha el Foro Agribusiness 2026: “Castilla-La Mancha ante el nuevo escenario global”. Esta cita ha congregado a directivos, representantes de la Administración y especialistas del sector para examinar los retos y oportunidades de la agroalimentación en un escenario condicionado por la incertidumbre internacional, la creciente presión normativa y la aceleración tecnológica.
Castilla-La Mancha, una de las grandes potencias agroalimentarias de España por volumen de producción agraria y capacidad industrial de transformación, atraviesa un momento decisivo para afianzar su competitividad. La actividad agroalimentaria constituye un eje esencial de su economía, tanto por el empleo que genera como por su aportación exportadora, con especial protagonismo del vino, el aceite de oliva y la industria de transformación, según ha señalado Globalcaja en un comunicado.
Durante la jornada se han analizado el efecto de la geopolítica sobre los mercados, la evolución del marco regulatorio comunitario y el papel de la financiación y la gestión del riesgo como factores clave en la estrategia de las compañías.
Visión estratégica para ganar competitividad
En la inauguración, el presidente del Consejo de APD en Castilla-La Mancha, Nicolás Rodríguez Cuéllar, ha subrayado la importancia de reforzar la capacidad de anticipación de las empresas. “El sector agroalimentario se encuentra en un momento de transformación estructural, en el que la capacidad de adaptación, la profesionalización de la gestión y la colaboración entre empresas e instituciones serán determinantes para su desarrollo futuro”, ha señalado.
A su vez, el presidente de Globalcaja, Mariano León Egido, ha puesto el acento en la cooperación público-privada y ha recordado la fuerte vinculación de la entidad con la cadena agroalimentaria. Un compromiso que, en sus palabras, se concreta en un “firme compromiso con el sector, que materializamos de distintas maneras”.
También ha intervenido la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Ana Rodríguez Castaño, quien ha detallado las prioridades del marco institucional y la contribución del sector a la seguridad alimentaria y al equilibrio territorial.
Según ha explicado, España atraviesa una fase crucial en la que adelantarse a las crisis resulta determinante. En este marco, el Ministerio trabaja para reforzar el autoabastecimiento y la sostenibilidad del sistema agroalimentario, avanzar en su digitalización y apertura a nuevos destinos comerciales, y respaldar a agricultores y ganaderos con medidas específicas —como las ayudas a fertilizantes—, con el objetivo de consolidar a España como una potencia alimentaria preparada para los desafíos venideros.
Geopolítica, riesgo y financiación en la agenda empresarial
Desde CESCE, su director de Riesgo País y Gestión de Deuda, Ricardo Santamaría Burgos, ha expuesto cómo la inestabilidad geopolítica incide en los flujos de comercio internacional y en las estrategias de gestión del riesgo.
En un entorno de tensiones crecientes y de tendencia a la desglobalización, en el que las compañías priorizan la seguridad del suministro incluso asumiendo mayores costes, la entidad ha advertido del impacto de dos conflictos —la guerra de Ucrania y el de Oriente Medio— sobre Europa y sobre cadenas esenciales como la de los fertilizantes. Al mismo tiempo, ha remarcado el papel de los acuerdos internacionales, como el UE-Mercosur, para sostener la actividad económica y el empleo.
El tamaño empresarial, la apuesta por la internacionalización, la mejora de la eficiencia y la incorporación de innovación han sido otros de los asuntos analizados durante el foro. En este sentido, Rafael Torres Ugena, presidente de Cooperativa y Almazara Virgen de las Viñas; Germán León Úbeda Romero, presidente de Agrovin, y Marcos Merino Torrejón, director de Compras Producto terminado de Ahorramas, han coincidido en la urgencia de evolucionar hacia modelos más competitivos, que integren tecnología, eleven la productividad y se ajusten a un mercado global cada vez más exigente.