La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha puesto en marcha el periodo de información pública de la evaluación ambiental estratégica del “Plan de Ordenación de los Recursos Forestales del Principado de Asturias 2027-2041”.
El trámite se ha iniciado este lunes con la difusión del documento en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA). Paralelamente, el Servicio de Montes ha comunicado el inicio del proceso y ha remitido la documentación a más de 170 entidades públicas y privadas, con el fin de garantizar la máxima transparencia y favorecer la participación, según ha señalado el Principado en una nota de prensa.
Este plan de ordenación se configura como la herramienta estratégica para planificar y aplicar la política forestal autonómica hasta 2041, mediante la fijación de directrices, programas, inversiones, fuentes de financiación y sistemas de seguimiento y evaluación. La dotación económica prevista alcanza los 731,2 millones.
La actuación busca dar respuesta a los problemas derivados del incremento de los incendios forestales ligados al cambio climático, el abandono de los usos tradicionales del monte, la erosión y degradación de los suelos, la aparición de nuevas plagas y enfermedades, el aumento de la demanda de biomasa y productos forestales, así como la adaptación al desarrollo normativo relativo a los espacios protegidos y a la conservación del patrimonio natural.
Principales objetivos del plan
El plan se orienta a consolidar un modelo de gestión forestal “sostenible, resiliente y generador de oportunidades en el medio rural”.
Entre sus metas prioritarias figura asegurar la salud y la resiliencia de las masas forestales mediante pautas de gestión y actuaciones fitosanitarias, junto con el refuerzo de la prevención y defensa frente a los incendios a través de infraestructuras específicas, planificación territorial y normas de seguridad.
Igualmente, contempla el impulso de la ganadería extensiva regenerativa como herramienta para prevenir el fuego y recuperar los suelos; la promoción de la multifuncionalidad del monte y su papel en la mitigación del cambio climático; la garantía de un suministro sostenible de materias primas forestales; y la movilización y valorización de la biomasa forestal en el contexto de la transición energética.
El documento también apuesta por fortalecer la gobernanza del territorio forestal mediante la agrupación de la propiedad, la colaboración público-privada y la búsqueda de soluciones al minifundio, además de potenciar la investigación, la innovación, la digitalización, la formación profesional y la cultura forestal.
Asimismo, el plan fija directrices sectoriales para orientar la gestión forestal en ámbitos clave como la elección de especies, el desarrollo de infraestructuras respetuosas con el patrimonio natural, el aprovechamiento productivo sostenible, la prevención de incendios y la armonización del marco normativo.